El desplome de una parte del Hotel Central, en el Casco Antiguo, no es más que la crónica de una caída anunciada, según los residentes del área.
Armando Córdoba habitó el inmueble hasta 1997, y con indignación narró que ha sido testigo de cómo el interior del lugar ha sido cambiado.
Córdoba, quien reside en el edificio de al lado del Hotel Central, indicó que desde allí observó cómo los obreros han destruido toda la parte interna del edificio, dejando apenas el cascarón del hotel para ser restaurado.
Tilcia Wolfschoon, con más de 40 años de residir en el lugar, confesó que se destruyó la historia, lo que se realizó no fue una restauración, ya que la empresa constructora aparentemente no conservó ni respetó la forma original del hotel.
Dijo que los obreros cavaron un hueco debajo de la obra para construir un estacionamiento, lo que provocó que parte de la estructura se haya derrumbado en dos ocasiones.
Por su parte, Carlos Fitzgerald, ex director de Patrimonio Histórico, indicó que estas obras deben ser inspeccionadas cada 15 días, pero esta oficina no tiene suficiente personal para esta labor.