La vocación de servir a la educación panameña y, sobre todo, a la niñez pobre en áreas de difícil acceso y alejadas de la urbe, es parte de la vida diaria de tres jóvenes maestros, quienes desafiando el olvido de las autoridades hacia las comunidades del Alto Tuira en Darién, se han convertido en apóstoles de la educación.
Una historia llena de sacrificios, tristezas, alegrías y amor al trabajo, es la que día a día llevan a cabo los docentes: Reynaldo Reyes, oriundo de Herrera; Yefrey Chamarra, de Capetí, Darién, en la Comarca Emberá y Abdiel García Pinzón, de Santiago de Veraguas.
Metidos en lo más recóndito del Tuira en Darién, los maestros piden donaciones de medicinas, compran útiles escolares, trabajan la agricultura, se trasladan de un pueblo a otro para que sus alumnos puedan avanzar en los estudios, desafiando todo obstáculo.