Unas 25 viviendas rústicas hechas por precaristas fueron desmanteladas ayer en la barriada Santa Elena, de La Chorrera, por agentes de la Policía Nacional, corregidoras del sector y el municipio.
Los terrenos son propiedad del Ministerio de Obras Públicas (MOP) y fueron asignados por el municipio desde el año 2006.
Las casas construidas con palos, zinc y lona fueron desarmadas y dejadas en el lugar sin ningún tipo de confrontación por parte de los precaristas, pero manifestaron que regresarán a construir sus casas en el sector. Los quejosos indicaron que no tienen dónde vivir y que desean que estos terrenos sean asignados por el municipio.