TODO el que cree que el hantavirus es una enfermedad que sólo ataca en la temporada seca se equivoca. La amenaza está latente todo el año.
Por ello no extrañó a las autoridades sanitarias que el caso de la muerte de un hombre de 59 años se debiera a esa enfermedad.
Mucho se menciona, incluso es motivo de preocupación, el hantavirus en fechas próximas a los carnavales. La realidad es otra.
Cirilo Lawson, director general de Salud, del Ministerio de Salud (MINSA), explicó que al igual en la temporada seca (enero, febrero y marzo), el riesgo es el mismo en tiempo de lluvias. Por ende, todo el año.
Sucede que las ratas, portadoras de la enfermedad, en ese tiempo también buscan dónde guarecer. Igual, entran a las casas y exponen a sus habitantes.
La diferencia es que en temporada seca los roedores se ven más atraídos por la producción de granos.
También, que las autoridades hacen mayor énfasis porque en este tiempo hay más hacinamiento en las casas, producto de los carnavales, lo que favorecería la aparición de una epidemia.
El miedo se apoderó de los moradores de la comunidad de Olivitos, en el corregimiento de San Juan, en Chitré, al darse la noticia sobre "una muerte por hantavirus", que resultó ser falsa alarma, según las autoridades sanitarias.
Tener miedo no era para menos, considerando que la supuesta muerte se había registrado en un lugar cercano al centro de la ciudad.
El miedo tampoco era descartable, tomando en cuenta que el MINSA de inmediato procedió a extraer muestras de sangre a toda la gente que vivía próxima al lugar.
Hasta ayer, cuando se descartó la muerte por hantavirus, se trató de 32 familias que se mantenían en vilo por saber si lo portaban o no.
Según se conoció, un vecino del occiso tenía su patio sucio y con maíz sin cubrir. Esto fue lo que hizo pensar que la muerte se debía al hantavirus.
Por fortuna no fue así y 32 familias salieron bien libradas, pero las autoridades dejan como tarea mantener las casas limpias dentro y fuera, los granos bien cubiertos y mantener la higiene para evitar que se haga realidad.
Al menos, 24 casos de malaria se han reportado en la frontera con Costa Rica, específicamente en el distrito de Barú. Eso mientras las autoridades sanitarias aseguran que el índice de esta enfermedad disminuyó.
Un indígena enfermo fue el que propagó la enfermedad que originó el brote de malaria, informó el Ministerio de Salud (MINSA). Aunque la entidad ya tomó cartas en el asunto, la situación tiene alarmada a la población.
Curiosamente, mientras que en Barú una sola persona logró contagiar a más de una veintena, los reportes del Departamento de Estadística del MINSA aseguran que hubo una disminución en cuanto a los casos de malaria.
Según los indicadores, en el primer semestre de este año la disminución fue de 17.4%, comparado con el mismo periodo del 2006. En el primer semestre de 2007 se detectaron 686 casos, y en el 2006 fueron 831.
Descartan hantavirus, pero la malaria golpea
En los últimos das se activaron dos alertas en el MINSA por estas enfermedades, pero no han pasado a mayor crisis.