Si para los usuarios de buses ayer resultó tedioso el reordenamiento vial de Calidonia y Bella Vista, imagínese un invidente.
Mauro Ávila se bajó de un Corredor Norte en la parada de Hossana, en la vía Martín Sossa, a eso de las 7:30 de la mañana.
Con su bastón en la mano, usó el puente para pasar a la parada. Ávila es un estudiante ciego que se dirigía en la Universidad de Panamá.
Su desconcierto se exteriorizó en su rostro cuando se le informó que debía caminar a la parada del Complejo Metropolitano o al antiguo IJA del Casino. Luego de quejarse, optó por pagar un taxi, que en ese punto, ayer, hicieron "bingo".
Al rato llegó otra persona invidente que contó que con el cambio deberá caminar por aceras incómodas y cruzar la calle si se baja por La Violeta.
La realidad es crítica. Para el fiscal de la Unión Nacional de Ciegos, Ladislao Chacón, si los cambios se avisan o no, el efecto será el mismo para los que no pueden ver.
Indicó que al gremio no se le tomó en cuenta para ninguna consulta.
Chacón recordó que un gran número de ciegos salen a la calle por alguna necesidad.
Muchos usuarios invidentes escuchan las rutas con los "pavos", pero dijo que los ciegos se afectan porque les es muy difícil ser peatones.
Cambios.
Los conductores de buses de Corredor Norte y vía España ayer tomaron rutas no anunciadas por la Autoridad de Tránsito y Transporte Terrestre (ATTT).
La avenida Perú, exclusiva para la ruta de Transístmica, Tumba Muerto y Corredor Norte, fue invadida por buses de vía España, los que giraban por la calle después de la Gobernación de Panamá, siguiendo recto hasta la Justo Arosemena.
Los del Corredor Norte hicieron la misma ruta de los de vía España, pero doblaban por calle 45 Bella Vista hasta subir al Rey Kung. De allí cruzar a Hossana para seguir su ruta normal. Otros tomaron por la calle detrás del antiguo IJA del Casino para entrar por la vía Frangipani. Eso se anunció, pero algunos decidieron seguir y tomar la calle subiendo a Hossana.
La confusión reinó por todas partes. La parada del Ministerio de Economía y Finanzas, en avenida Perú, se eliminó y se trasladó a calle 36 Bella Vista.
Omar Hilton, quien vive desde hace 5 años en el Residencial Angelita, ubicado a un costado de la nueva caseta, advirtió que eso es peligroso porque les pueden robar si fingen que esperan buses.
Denunció que no se les consultó y que ahora no sabe dónde estacionará su vehículo Nissan por el cambio de la vía, pues le han roto dos veces el vidrio para robarle.
En tanto, Mayereno Parker, dirigente de la piquera de Veranillo, señaló que en esa parada los inspectores no les darán tiempo para dejar y recoger pasajeros.
A su juicio, por el tranque se perjudicarán ellos y los usuarios.
Quejas.
La calle detrás del antiguo IJA del Casino ahora con los dos sentidos hacia la avenida Nacional inquieta a Tatiana Aguilar.
Ella, quien reside en el condominio Libertador, ubicado saliendo esa vía, cuestionó que no se les pidió la opinión.
Cree que habrán accidentes porque los conductores exceden la velocidad y la calle es pequeña y no tiene aceras.
Muy cerca, el negocio de ebanistería y arquitectura de Gabriel Lozano, Nova Decor, cierra a las 5:00 p.m. por la inseguridad en el sector.
Según él, con el cambio se pueden afectar varios negocios, pero sobre todo más los residentes.
El comerciante indicó que estará a la expectativa, pues muchos de sus clientes llegan en carros y buscan retornar por allí mismo.
El director de la ATTT, Heraclio Batista y el secretario general, Miguel Martínez, estuvieron en el área inspeccionando.
Martínez informó que el reordenamiento vial se hará hasta que sea necesario.
Mientras que una fuente de la Policía de Tránsito precisó que el cambio no era necesario y que se opusieron por 4 puntos conflictivos.
Contó que uno de ellos es que los buses al salir a la avenida Nacional invaden el segundo carril.