El fiscal de Drogas, Rosendo Miranda, reveló la existencia de carteles de precursores químicos que manejan y controlan un poder superior al de los carteles de la droga y que están utilizando Panamá como punto para el trasiego de este tipo de materiales.
Miranda, quien participó del Foro sobre la Globalización del Delito de Narcotráfico auspiciado por el Grupo de Observadores Latinoamericanos, aseguró que los precursores químicos constituyen un negocio tan lucrativo como la venta de estupefacientes y que aquí se han obtenido las primeras evidencias de su comercialización ilegal.
Dijo que en Panamá también ha surgido una nueva generación de narcotraficantes, cuyas edades oscilan entre los 25 y 30 años y que en su mayoría son profesionales bien calificados de bajo perfil que se manejan en la clandestinidad.
El funcionario de instrucción detalló que los nuevos "narcos" ya no hacen ostentación de sus bienes y que utilizan negocios de carácter legal para ocultar sus grandes ganancias. Añadió que existe una gran diferencia entre los antiguos "capos" y los actuales.
A la vez explicó que en Panamá se ha detectado un tráfico denominado de "hormiga", en donde se compran pequeñas cantidades de precursores para ser llevados fuera del país hacia los puntos en que se procesa la cocaína y la heroína.
Manifestó que es necesario endurecer las penas para quienes sean encontrados culpables de la comercialización ilegal de estos productos, ya que sin precursores químicos es prácticamente imposible el procesamiento de la pasta básica de cocaína y otros alucinógenos.
Planteó que algunos países no mantienen legislaciones duras para evitar el trasiego de este tipo de sustancias, pero que en Panamá afortunadamente existe una legislación en donde se aplican fuertes sanciones a quienes incurran en este tipo de delito.
Señaló que su despacho tiene evidencias sobre la compra de diversos tipos de precursores que tienen como destino Colombia, donde serían usados en laboratorios clandestinos para el procesamiento de drogas.