Si tú realmente amas la danza, danza. No te quedes con las ganas de hacerlo. Anda tras tu sueño. No tengas miedo. Sigue el dictado de tu corazón.
Lo anterior es lo que aconseja Nejla Yatkin, directora de la Compañía de danza NY2dance, que por primera vez se presenta en Panamá, en el Festival de Artes Escénicas y que será la responsable del espectáculo con el cual clausurará, el próximo miércoles 24 de marzo, en el Teatro Nacional.
Junto a su equipo, Karina Leiko, Emily Schoer, Ahamaud Culver, Bel Shelby y Masciel Greene, para este proyecto especial visitó la redacción de Panamá América.
Conversó con nosotros acerca de lo que significa para ella la danza como manifestación artística donde el cuerpo, usando la música como aliada, es el vehículo para transmitir emociones y calibrarlas.
Sí, las emociones como materia prima de la danza es un punto que enfatizó nuestra interlocutora en su visita a EPASA la tarde de hoy.
Luego de una sesión fotográfica con Carlos Castro, el grupo expresó su complacencia por estar en Panamá y la directora se explayó en el tema del Festival y los aportes de la danza al crecimiento humano.
Analizó el hecho de que, después de todo, ella, la danza, tiene que ver con el cuerpo, la piel. Algo que comparten gente de todas las culturas.
O sea, tal cual puntualizó, no importa quién seas, de dónde vengas, ni tu color de piel. Seres humanos somos todos, al fin.
"Todos tenemos un cuerpo. Todos tenemos huesos. Todos tenemos piel. Todos tenemos sangre. Todos tenemos emociones". Eso le ha enseñado la vida. La danza. Es una lección que no se cansa de compartir, como promotora y en cierta moda embajadora cultural de su país, Estados Unidos y en especial de su querido Nueva York, que, me atrevo a afirmar, es tan cosmopolita como Panamá.
En el diálogo con la directora de NY2dance nos explicó que han estado ensayando durante tres meses para la propuesta dancística que verán quienes vayan a la ceremonia de clausura del FAE 2010 la noche del 24 de marzo.
Mensajes
Más detalles sobre las coreografías. La luz y no las sombras es el destino de la humanidad. Hay esperanza para todos. Evolucionar a estadios elevados es posible. De eso trata Echoes of Hope for Those Still on the Ground.
Allí, se podrá ver ciclos de vida, cómo un ángel baja del cielo, nace, crece, llega a la adultez y luego vuelve a su estado original de espíritu.
En el caso de la segunda coreografía, Journey to the One, a Tango, ésta es una especie de "radiografía" del corazón humano, en el sentido de que es cambiante y está sujeto a los vaivenes de herencia, ambiente (cultura, lo aprendido e internalizado) y voluntad.
Según nos explicó, tanto el género como la cantidad de bailarines, según como sea la "mezcla" (entiéndase si baila un hombre con una mujer, o es un solo, o un trío) envía distintos mensajes. Bueno, eso intenta hacer el grupo.
Así vemos que un grupo de bailarinas abre esta segunda parte del espectáculo. Luego, cuatro hombres (aquí se ve más acción en la danza).
Entonces, prosigue en escena en la coreografía un grupo de un hombre y dos mujeres. ¿Qué ocurre aquí? Pues nada menos y nada más que salen a relucir aspectos del corazón humano como la competencia (rivalidad también encaja), los celos, la inseguridad, la intriga, la envidia...¿Les suena familiar?
Es decir, se le sale el cobre a la gente. A la pareja, cuando está dispareja y en verdad que el amor y el bienestar común no es lo que más pesa en la relación.
Ahora bien, cuando le toca salir a escena al Dueto, lo que intenta expresar es que o se ponen de acuerdo y van en la misma dirección y les va bien o mal según si es acertado o erróneo el camino por donde transitan, pero van unidos, en equipo, o no se ponen de acuerdo nunca y halan en direcciones contrarias. Lo que debería imperar es el diálogo, pues en la vida hay sólo dos caminos: el correcto y el equivocado.
El cierre de la coreografía es de un Solo. Es la búsqueda de la razón de ser del individuo, de su misión en la vida, es autodescubrimiento, introspección, un viaje personal, necesario, impostergable, sin testigos, sin disfraces...
Verán, pues, cómo a través del maravilloso arte que es la danza, un Trío, un Dueto y un Solo irán llevando a la audiencia por situaciones distintas, que retratan al corazón humano.
La música de esta segunda coreografía está basada en ritmos de tangos (la hay de Turquía, Argentina y México).Si tú realmente amas la danza, danza. No te quedes con las ganas de hacerlo. Anda tras tu sueño. No tengas miedo. Sigue el dictado de tu corazón.
Lo anterior es lo que aconseja Nejla Yatkin, directora de la Compañía de danza NY2dance, que por primera vez se presenta en Panamá, en el Festival de Artes Escénicas y que será la responsable del espectáculo con el cual clausurará, el próximo miércoles 24 de marzo, en el Teatro Nacional.
Junto a su equipo, Karina Leiko, Emily Schoer, Ahamaud Culver, Bel Shelby y Masciel Greene, para este proyecto especial visitó la redacción de Panamá América.
Conversó con nosotros acerca de lo que significa para ella la danza como manifestación artística donde el cuerpo, usando la música como aliada, es el vehículo para transmitir emociones y calibrarlas.
Sí, las emociones como materia prima de la danza es un punto que enfatizó nuestra interlocutora en su visita a EPASA la tarde de hoy.
Luego de una sesión fotográfica con Carlos Castro, el grupo expresó su complacencia por estar en Panamá y la directora se explayó en el tema del Festival y los aportes de la danza al crecimiento humano.
Analizó el hecho de que, después de todo, ella, la danza, tiene que ver con el cuerpo, la piel. Algo que comparten gente de todas las culturas.
O sea, tal cual puntualizó, no importa quién seas, de dónde vengas, ni tu color de piel. Seres humanos somos todos, al fin.
"Todos tenemos un cuerpo. Todos tenemos huesos. Todos tenemos piel. Todos tenemos sangre. Todos tenemos emociones". Eso le ha enseñado la vida. La danza. Es una lección que no se cansa de compartir, como promotora y en cierta moda embajadora cultural de su país, Estados Unidos y en especial de su querido Nueva York, que, me atrevo a afirmar, es tan cosmopolita como Panamá.
En el diálogo con la directora de NY2dance nos explicó que han estado ensayando durante tres meses para la propuesta dancística que verán quienes vayan a la ceremonia de clausura del FAE 2010 la noche del 24 de marzo.
Mensajes
Más detalles sobre las coreografías. La luz y no las sombras es el destino de la humanidad. Hay esperanza para todos. Evolucionar a estadios elevados es posible. De eso trata Echoes of Hope for Those Still on the Ground.
Allí, se podrá ver ciclos de vida, cómo un ángel baja del cielo, nace, crece, llega a la adultez y luego vuelve a su estado original de espíritu.
En el caso de la segunda coreografía, Journey to the One, a Tango, ésta es una especie de "radiografía" del corazón humano, en el sentido de que es cambiante y está sujeto a los vaivenes de herencia, ambiente (cultura, lo aprendido e internalizado) y voluntad.
Según nos explicó, tanto el género como la cantidad de bailarines, según como sea la "mezcla" (entiéndase si baila un hombre con una mujer, o es un solo, o un trío) envía distintos mensajes. Bueno, eso intenta hacer el grupo.
Así vemos que un grupo de bailarinas abre esta segunda parte del espectáculo. Luego, cuatro hombres (aquí se ve más acción en la danza).
Entonces, prosigue en escena en la coreografía un grupo de un hombre y dos mujeres. ¿Qué ocurre aquí? Pues nada menos y nada más que salen a relucir aspectos del corazón humano como la competencia (rivalidad también encaja), los celos, la inseguridad, la intriga, la envidia...¿Les suena familiar?
Es decir, se le sale el cobre a la gente. A la pareja, cuando está dispareja y en verdad que el amor y el bienestar común no es lo que más pesa en la relación.
Ahora bien, cuando le toca salir a escena al Dueto, lo que intenta expresar es que o se ponen de acuerdo y van en la misma dirección y les va bien o mal según si es acertado o erróneo el camino por donde transitan, pero van unidos, en equipo, o no se ponen de acuerdo nunca y halan en direcciones contrarias. Lo que debería imperar es el diálogo, pues en la vida hay sólo dos caminos: el correcto y el equivocado.
El cierre de la coreografía es de un Solo. Es la búsqueda de la razón de ser del individuo, de su misión en la vida, es autodescubrimiento, introspección, un viaje personal, necesario, impostergable, sin testigos, sin disfraces...
Verán, pues, cómo a través del maravilloso arte que es la danza, un Trío, un Dueto y un Solo irán llevando a la audiencia por situaciones distintas, que retratan al corazón humano.
La música de esta segunda coreografía está basada en ritmos de tangos (la hay de Turquía, Argentina y México).Si tú realmente amas la danza, danza. No te quedes con las ganas de hacerlo. Anda tras tu sueño. No tengas miedo. Sigue el dictado de tu corazón.
Lo anterior es lo que aconseja Nejla Yatkin, directora de la Compañía de danza NY2dance, que por primera vez se presenta en Panamá, en el Festival de Artes Escénicas y que será la responsable del espectáculo con el cual clausurará, el próximo miércoles 24 de marzo, en el Teatro Nacional.
Junto a su equipo, Karina Leiko, Emily Schoer, Ahamaud Culver, Bel Shelby y Masciel Greene, para este proyecto especial visitó la redacción de Panamá América.
Conversó con nosotros acerca de lo que significa para ella la danza como manifestación artística donde el cuerpo, usando la música como aliada, es el vehículo para transmitir emociones y calibrarlas.
Sí, las emociones como materia prima de la danza es un punto que enfatizó nuestra interlocutora en su visita a EPASA la tarde de hoy.
Luego de una sesión fotográfica con Carlos Castro, el grupo expresó su complacencia por estar en Panamá y la directora se explayó en el tema del Festival y los aportes de la danza al crecimiento humano.
Analizó el hecho de que, después de todo, ella, la danza, tiene que ver con el cuerpo, la piel. Algo que comparten gente de todas las culturas.
O sea, tal cual puntualizó, no importa quién seas, de dónde vengas, ni tu color de piel. Seres humanos somos todos, al fin.
"Todos tenemos un cuerpo. Todos tenemos huesos. Todos tenemos piel. Todos tenemos sangre. Todos tenemos emociones". Eso le ha enseñado la vida. La danza. Es una lección que no se cansa de compartir, como promotora y en cierta moda embajadora cultural de su país, Estados Unidos y en especial de su querido Nueva York, que, me atrevo a afirmar, es tan cosmopolita como Panamá.
En el diálogo con la directora de NY2dance nos explicó que han estado ensayando durante tres meses para la propuesta dancística que verán quienes vayan a la ceremonia de clausura del FAE 2010 la noche del 24 de marzo.
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Más detalles sobre las coreografías. La luz y no las sombras es el destino de la humanidad. Hay esperanza para todos. Evolucionar a estadios elevados es posible. De eso trata Echoes of Hope for Those Still on the Ground.
Allí, se podrá ver ciclos de vida, cómo un ángel baja del cielo, nace, crece, llega a la adultez y luego vuelve a su estado original de espíritu.
En el caso de la segunda coreografía, Journey to the One, a Tango, ésta es una especie de "radiografía" del corazón humano, en el sentido de que es cambiante y está sujeto a los vaivenes de herencia, ambiente (cultura, lo aprendido e internalizado) y voluntad.
Según nos explicó, tanto el género como la cantidad de bailarines, según como sea la "mezcla" (entiéndase si baila un hombre con una mujer, o es un solo, o un trío) envía distintos mensajes. Bueno, eso intenta hacer el grupo.
Así vemos que un grupo de bailarinas abre esta segunda parte del espectáculo. Luego, cuatro hombres (aquí se ve más acción en la danza).
Entonces, prosigue en escena en la coreografía un grupo de un hombre y dos mujeres. ¿Qué ocurre aquí? Pues nada menos y nada más que salen a relucir aspectos del corazón humano como la competencia (rivalidad también encaja), los celos, la inseguridad, la intriga, la envidia...¿Les suena familiar?
Es decir, se le sale el cobre a la gente. A la pareja, cuando está dispareja y en verdad que el amor y el bienestar común no es lo que más pesa en la relación.
Ahora bien, cuando le toca salir a escena al Dueto, lo que intenta expresar es que o se ponen de acuerdo y van en la misma dirección y les va bien o mal según si es acertado o erróneo el camino por donde transitan, pero van unidos, en equipo, o no se ponen de acuerdo nunca y halan en direcciones contrarias. Lo que debería imperar es el diálogo, pues en la vida hay sólo dos caminos: el correcto y el equivocado.
El cierre de la coreografía es de un Solo. Es la búsqueda de la razón de ser del individuo, de su misión en la vida, es autodescubrimiento, introspección, un viaje personal, necesario, impostergable, sin testigos, sin disfraces...
Verán, pues, cómo a través del maravilloso arte que es la danza, un Trío, un Dueto y un Solo irán llevando a la audiencia por situaciones distintas, que retratan al corazón humano.
La música de esta segunda coreografía está basada en ritmos de tangos (la hay de Turquía, Argentina y México).Si tú realmente amas la danza, danza. No te quedes con las ganas de hacerlo. Anda tras tu sueño. No tengas miedo. Sigue el dictado de tu corazón.
Lo anterior es lo que aconseja Nejla Yatkin, directora de la Compañía de danza NY2dance, que por primera vez se presenta en Panamá, en el Festival de Artes Escénicas y que será la responsable del espectáculo con el cual clausurará, el próximo miércoles 24 de marzo, en el Teatro Nacional.
Junto a su equipo, Karina Leiko, Emily Schoer, Ahamaud Culver, Bel Shelby y Masciel Greene, para este proyecto especial visitó la redacción de Panamá América.
Conversó con nosotros acerca de lo que significa para ella la danza como manifestación artística donde el cuerpo, usando la música como aliada, es el vehículo para transmitir emociones y calibrarlas.
Sí, las emociones como materia prima de la danza es un punto que enfatizó nuestra interlocutora en su visita a EPASA la tarde de hoy.
Luego de una sesión fotográfica con Carlos Castro, el grupo expresó su complacencia por estar en Panamá y la directora se explayó en el tema del Festival y los aportes de la danza al crecimiento humano.
Analizó el hecho de que, después de todo, ella, la danza, tiene que ver con el cuerpo, la piel. Algo que comparten gente de todas las culturas.
O sea, tal cual puntualizó, no importa quién seas, de dónde vengas, ni tu color de piel. Seres humanos somos todos, al fin.
"Todos tenemos un cuerpo. Todos tenemos huesos. Todos tenemos piel. Todos tenemos sangre. Todos tenemos emociones". Eso le ha enseñado la vida. La danza. Es una lección que no se cansa de compartir, como promotora y en cierta moda embajadora cultural de su país, Estados Unidos y en especial de su querido Nueva York, que, me atrevo a afirmar, es tan cosmopolita como Panamá.
En el diálogo con la directora de NY2dance nos explicó que han estado ensayando durante tres meses para la propuesta dancística que verán quienes vayan a la ceremonia de clausura del FAE 2010 la noche del 24 de marzo.
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Más detalles sobre las coreografías. La luz y no las sombras es el destino de la humanidad. Hay esperanza para todos. Evolucionar a estadios elevados es posible. De eso trata Echoes of Hope for Those Still on the Ground.
Allí, se podrá ver ciclos de vida, cómo un ángel baja del cielo, nace, crece, llega a la adultez y luego vuelve a su estado original de espíritu.
En el caso de la segunda coreografía, Journey to the One, a Tango, ésta es una especie de "radiografía" del corazón humano, en el sentido de que es cambiante y está sujeto a los vaivenes de herencia, ambiente (cultura, lo aprendido e internalizado) y voluntad.
Según nos explicó, tanto el género como la cantidad de bailarines, según como sea la "mezcla" (entiéndase si baila un hombre con una mujer, o es un solo, o un trío) envía distintos mensajes. Bueno, eso intenta hacer el grupo.
Así vemos que un grupo de bailarinas abre esta segunda parte del espectáculo. Luego, cuatro hombres (aquí se ve más acción en la danza).
Entonces, prosigue en escena en la coreografía un grupo de un hombre y dos mujeres. ¿Qué ocurre aquí? Pues nada menos y nada más que salen a relucir aspectos del corazón humano como la competencia (rivalidad también encaja), los celos, la inseguridad, la intriga, la envidia...¿Les suena familiar?
Es decir, se le sale el cobre a la gente. A la pareja, cuando está dispareja y en verdad que el amor y el bienestar común no es lo que más pesa en la relación.
Ahora bien, cuando le toca salir a escena al Dueto, lo que intenta expresar es que o se ponen de acuerdo y van en la misma dirección y les va bien o mal según si es acertado o erróneo el camino por donde transitan, pero van unidos, en equipo, o no se ponen de acuerdo nunca y halan en direcciones contrarias. Lo que debería imperar es el diálogo, pues en la vida hay sólo dos caminos: el correcto y el equivocado.
El cierre de la coreografía es de un Solo. Es la búsqueda de la razón de ser del individuo, de su misión en la vida, es autodescubrimiento, introspección, un viaje personal, necesario, impostergable, sin testigos, sin disfraces...
Verán, pues, cómo a través del maravilloso arte que es la danza, un Trío, un Dueto y un Solo irán llevando a la audiencia por situaciones distintas, que retratan al corazón humano.
La música de esta segunda coreografía está basada en ritmos de tangos (la hay de Turquía, Argentina y México).Si tú realmente amas la danza, danza. No te quedes con las ganas de hacerlo. Anda tras tu sueño. No tengas miedo. Sigue el dictado de tu corazón.
Lo anterior es lo que aconseja Nejla Yatkin, directora de la Compañía de danza NY2dance, que por primera vez se presenta en Panamá, en el Festival de Artes Escénicas y que será la responsable del espectáculo con el cual clausurará, el próximo miércoles 24 de marzo, en el Teatro Nacional.
Junto a su equipo, Karina Leiko, Emily Schoer, Ahamaud Culver, Bel Shelby y Masciel Greene, para este proyecto especial visitó la redacción de Panamá América.
Conversó con nosotros acerca de lo que significa para ella la danza como manifestación artística donde el cuerpo, usando la música como aliada, es el vehículo para transmitir emociones y calibrarlas.
Sí, las emociones como materia prima de la danza es un punto que enfatizó nuestra interlocutora en su visita a EPASA la tarde de hoy.
Luego de una sesión fotográfica con Carlos Castro, el grupo expresó su complacencia por estar en Panamá y la directora se explayó en el tema del Festival y los aportes de la danza al crecimiento humano.
Analizó el hecho de que, después de todo, ella, la danza, tiene que ver con el cuerpo, la piel. Algo que comparten gente de todas las culturas.
O sea, tal cual puntualizó, no importa quién seas, de dónde vengas, ni tu color de piel. Seres humanos somos todos, al fin.
"Todos tenemos un cuerpo. Todos tenemos huesos. Todos tenemos piel. Todos tenemos sangre. Todos tenemos emociones". Eso le ha enseñado la vida. La danza. Es una lección que no se cansa de compartir, como promotora y en cierta moda embajadora cultural de su país, Estados Unidos y en especial de su querido Nueva York, que, me atrevo a afirmar, es tan cosmopolita como Panamá.
En el diálogo con la directora de NY2dance nos explicó que han estado ensayando durante tres meses para la propuesta dancística que verán quienes vayan a la ceremonia de clausura del FAE 2010 la noche del 24 de marzo.
Mensajes
Más detalles sobre las coreografías. La luz y no las sombras es el destino de la humanidad. Hay esperanza para todos. Evolucionar a estadios elevados es posible. De eso trata Echoes of Hope for Those Still on the Ground.
Allí, se podrá ver ciclos de vida, cómo un ángel baja del cielo, nace, crece, llega a la adultez y luego vuelve a su estado original de espíritu.
En el caso de la segunda coreografía, Journey to the One, a Tango, ésta es una especie de "radiografía" del corazón humano, en el sentido de que es cambiante y está sujeto a los vaivenes de herencia, ambiente (cultura, lo aprendido e internalizado) y voluntad.
Según nos explicó, tanto el género como la cantidad de bailarines, según como sea la "mezcla" (entiéndase si baila un hombre con una mujer, o es un solo, o un trío) envía distintos mensajes. Bueno, eso intenta hacer el grupo.
Así vemos que un grupo de bailarinas abre esta segunda parte del espectáculo. Luego, cuatro hombres (aquí se ve más acción en la danza).
Entonces, prosigue en escena en la coreografía un grupo de un hombre y dos mujeres. ¿Qué ocurre aquí? Pues nada menos y nada más que salen a relucir aspectos del corazón humano como la competencia (rivalidad también encaja), los celos, la inseguridad, la intriga, la envidia...¿Les suena familiar?
Es decir, se le sale el cobre a la gente. A la pareja, cuando está dispareja y en verdad que el amor y el bienestar común no es lo que más pesa en la relación.
Ahora bien, cuando le toca salir a escena al Dueto, lo que intenta expresar es que o se ponen de acuerdo y van en la misma dirección y les va bien o mal según si es acertado o erróneo el camino por donde transitan, pero van unidos, en equipo, o no se ponen de acuerdo nunca y halan en direcciones contrarias. Lo que debería imperar es el diálogo, pues en la vida hay sólo dos caminos: el correcto y el equivocado.
El cierre de la coreografía es de un Solo. Es la búsqueda de la razón de ser del individuo, de su misión en la vida, es autodescubrimiento, introspección, un viaje personal, necesario, impostergable, sin testigos, sin disfraces...
Verán, pues, cómo a través del maravilloso arte que es la danza, un Trío, un Dueto y un Solo irán llevando a la audiencia por situaciones distintas, que retratan al corazón humano.
La música de esta segunda coreografía está basada en ritmos de tangos (la hay de Turquía, Argentina y México).Si tú realmente amas la danza, danza. No te quedes con las ganas de hacerlo. Anda tras tu sueño. No tengas miedo. Sigue el dictado de tu corazón.
Lo anterior es lo que aconseja Nejla Yatkin, directora de la Compañía de danza NY2dance, que por primera vez se presenta en Panamá, en el Festival de Artes Escénicas y que será la responsable del espectáculo con el cual clausurará, el próximo miércoles 24 de marzo, en el Teatro Nacional.
Junto a su equipo, Karina Leiko, Emily Schoer, Ahamaud Culver, Bel Shelby y Masciel Greene, para este proyecto especial visitó la redacción de Panamá América.
Conversó con nosotros acerca de lo que significa para ella la danza como manifestación artística donde el cuerpo, usando la música como aliada, es el vehículo para transmitir emociones y calibrarlas.
Sí, las emociones como materia prima de la danza es un punto que enfatizó nuestra interlocutora en su visita a EPASA la tarde de hoy.
Luego de una sesión fotográfica con Carlos Castro, el grupo expresó su complacencia por estar en Panamá y la directora se explayó en el tema del Festival y los aportes de la danza al crecimiento humano.
Analizó el hecho de que, después de todo, ella, la danza, tiene que ver con el cuerpo, la piel. Algo que comparten gente de todas las culturas.
O sea, tal cual puntualizó, no importa quién seas, de dónde vengas, ni tu color de piel. Seres humanos somos todos, al fin.
"Todos tenemos un cuerpo. Todos tenemos huesos. Todos tenemos piel. Todos tenemos sangre. Todos tenemos emociones". Eso le ha enseñado la vida. La danza. Es una lección que no se cansa de compartir, como promotora y en cierta moda embajadora cultural de su país, Estados Unidos y en especial de su querido Nueva York, que, me atrevo a afirmar, es tan cosmopolita como Panamá.
En el diálogo con la directora de NY2dance nos explicó que han estado ensayando durante tres meses para la propuesta dancística que verán quienes vayan a la ceremonia de clausura del FAE 2010 la noche del 24 de marzo.
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Más detalles sobre las coreografías. La luz y no las sombras es el destino de la humanidad. Hay esperanza para todos. Evolucionar a estadios elevados es posible. De eso trata Echoes of Hope for Those Still on the Ground.
Allí, se podrá ver ciclos de vida, cómo un ángel baja del cielo, nace, crece, llega a la adultez y luego vuelve a su estado original de espíritu.
En el caso de la segunda coreografía, Journey to the One, a Tango, ésta es una especie de "radiografía" del corazón humano, en el sentido de que es cambiante y está sujeto a los vaivenes de herencia, ambiente (cultura, lo aprendido e internalizado) y voluntad.
Según nos explicó, tanto el género como la cantidad de bailarines, según como sea la "mezcla" (entiéndase si baila un hombre con una mujer, o es un solo, o un trío) envía distintos mensajes. Bueno, eso intenta hacer el grupo.
Así vemos que un grupo de bailarinas abre esta segunda parte del espectáculo. Luego, cuatro hombres (aquí se ve más acción en la danza).
Entonces, prosigue en escena en la coreografía un grupo de un hombre y dos mujeres. ¿Qué ocurre aquí? Pues nada menos y nada más que salen a relucir aspectos del corazón humano como la competencia (rivalidad también encaja), los celos, la inseguridad, la intriga, la envidia...¿Les suena familiar?
Es decir, se le sale el cobre a la gente. A la pareja, cuando está dispareja y en verdad que el amor y el bienestar común no es lo que más pesa en la relación.
Ahora bien, cuando le toca salir a escena al Dueto, lo que intenta expresar es que o se ponen de acuerdo y van en la misma dirección y les va bien o mal según si es acertado o erróneo el camino por donde transitan, pero van unidos, en equipo, o no se ponen de acuerdo nunca y halan en direcciones contrarias. Lo que debería imperar es el diálogo, pues en la vida hay sólo dos caminos: el correcto y el equivocado.
El cierre de la coreografía es de un Solo. Es la búsqueda de la razón de ser del individuo, de su misión en la vida, es autodescubrimiento, introspección, un viaje personal, necesario, impostergable, sin testigos, sin disfraces...
Verán, pues, cómo a través del maravilloso arte que es la danza, un Trío, un Dueto y un Solo irán llevando a la audiencia por situaciones distintas, que retratan al corazón humano.
La música de esta segunda coreografía está basada en ritmos de tangos (la hay de Turquía, Argentina y México).Si tú realmente amas la danza, danza. No te quedes con las ganas de hacerlo. Anda tras tu sueño. No tengas miedo. Sigue el dictado de tu corazón.
Lo anterior es lo que aconseja Nejla Yatkin, directora de la Compañía de danza NY2dance, que por primera vez se presenta en Panamá, en el Festival de Artes Escénicas y que será la responsable del espectáculo con el cual clausurará, el próximo miércoles 24 de marzo, en el Teatro Nacional.
Junto a su equipo, Karina Leiko, Emily Schoer, Ahamaud Culver, Bel Shelby y Masciel Greene, para este proyecto especial visitó la redacción de Panamá América.
Conversó con nosotros acerca de lo que significa para ella la danza como manifestación artística donde el cuerpo, usando la música como aliada, es el vehículo para transmitir emociones y calibrarlas.
Sí, las emociones como materia prima de la danza es un punto que enfatizó nuestra interlocutora en su visita a EPASA la tarde de hoy.
Luego de una sesión fotográfica con Carlos Castro, el grupo expresó su complacencia por estar en Panamá y la directora se explayó en el tema del Festival y los aportes de la danza al crecimiento humano.
Analizó el hecho de que, después de todo, ella, la danza, tiene que ver con el cuerpo, la piel. Algo que comparten gente de todas las culturas.
O sea, tal cual puntualizó, no importa quién seas, de dónde vengas, ni tu color de piel. Seres humanos somos todos, al fin.
"Todos tenemos un cuerpo. Todos tenemos huesos. Todos tenemos piel. Todos tenemos sangre. Todos tenemos emociones". Eso le ha enseñado la vida. La danza. Es una lección que no se cansa de compartir, como promotora y en cierta moda embajadora cultural de su país, Estados Unidos y en especial de su querido Nueva York, que, me atrevo a afirmar, es tan cosmopolita como Panamá.
En el diálogo con la directora de NY2dance nos explicó que han estado ensayando durante tres meses para la propuesta dancística que verán quienes vayan a la ceremonia de clausura del FAE 2010 la noche del 24 de marzo.
Mensajes
Más detalles sobre las coreografías. La luz y no las sombras es el destino de la humanidad. Hay esperanza para todos. Evolucionar a estadios elevados es posible. De eso trata Echoes of Hope for Those Still on the Ground.
Allí, se podrá ver ciclos de vida, cómo un ángel baja del cielo, nace, crece, llega a la adultez y luego vuelve a su estado original de espíritu.
En el caso de la segunda coreografía, Journey to the One, a Tango, ésta es una especie de "radiografía" del corazón humano, en el sentido de que es cambiante y está sujeto a los vaivenes de herencia, ambiente (cultura, lo aprendido e internalizado) y voluntad.
Según nos explicó, tanto el género como la cantidad de bailarines, según como sea la "mezcla" (entiéndase si baila un hombre con una mujer, o es un solo, o un trío) envía distintos mensajes. Bueno, eso intenta hacer el grupo.
Así vemos que un grupo de bailarinas abre esta segunda parte del espectáculo. Luego, cuatro hombres (aquí se ve más acción en la danza).
Entonces, prosigue en escena en la coreografía un grupo de un hombre y dos mujeres. ¿Qué ocurre aquí? Pues nada menos y nada más que salen a relucir aspectos del corazón humano como la competencia (rivalidad también encaja), los celos, la inseguridad, la intriga, la envidia...¿Les suena familiar?
Es decir, se le sale el cobre a la gente. A la pareja, cuando está dispareja y en verdad que el amor y el bienestar común no es lo que más pesa en la relación.
Ahora bien, cuando le toca salir a escena al Dueto, lo que intenta expresar es que o se ponen de acuerdo y van en la misma dirección y les va bien o mal según si es acertado o erróneo el camino por donde transitan, pero van unidos, en equipo, o no se ponen de acuerdo nunca y halan en direcciones contrarias. Lo que debería imperar es el diálogo, pues en la vida hay sólo dos caminos: el correcto y el equivocado.
El cierre de la coreografía es de un Solo. Es la búsqueda de la razón de ser del individuo, de su misión en la vida, es autodescubrimiento, introspección, un viaje personal, necesario, impostergable, sin testigos, sin disfraces...
Verán, pues, cómo a través del maravilloso arte que es la danza, un Trío, un Dueto y un Solo irán llevando a la audiencia por situaciones distintas, que retratan al corazón humano.
La música de esta segunda coreografía está basada en ritmos de tangos (la hay de Turquía, Argentina y México).Si tú realmente amas la danza, danza. No te quedes con las ganas de hacerlo. Anda tras tu sueño. No tengas miedo. Sigue el dictado de tu corazón.
Lo anterior es lo que aconseja Nejla Yatkin, directora de la Compañía de danza NY2dance, que por primera vez se presenta en Panamá, en el Festival de Artes Escénicas y que será la responsable del espectáculo con el cual clausurará, el próximo miércoles 24 de marzo, en el Teatro Nacional.
Junto a su equipo, Karina Leiko, Emily Schoer, Ahamaud Culver, Bel Shelby y Masciel Greene, para este proyecto especial visitó la redacción de Panamá América.
Conversó con nosotros acerca de lo que significa para ella la danza como manifestación artística donde el cuerpo, usando la música como aliada, es el vehículo para transmitir emociones y calibrarlas.
Sí, las emociones como materia prima de la danza es un punto que enfatizó nuestra interlocutora en su visita a EPASA la tarde de hoy.
Luego de una sesión fotográfica con Carlos Castro, el grupo expresó su complacencia por estar en Panamá y la directora se explayó en el tema del Festival y los aportes de la danza al crecimiento humano.
Analizó el hecho de que, después de todo, ella, la danza, tiene que ver con el cuerpo, la piel. Algo que comparten gente de todas las culturas.
O sea, tal cual puntualizó, no importa quién seas, de dónde vengas, ni tu color de piel. Seres humanos somos todos, al fin.
"Todos tenemos un cuerpo. Todos tenemos huesos. Todos tenemos piel. Todos tenemos sangre. Todos tenemos emociones". Eso le ha enseñado la vida. La danza. Es una lección que no se cansa de compartir, como promotora y en cierta moda embajadora cultural de su país, Estados Unidos y en especial de su querido Nueva York, que, me atrevo a afirmar, es tan cosmopolita como Panamá.
En el diálogo con la directora de NY2dance nos explicó que han estado ensayando durante tres meses para la propuesta dancística que verán quienes vayan a la ceremonia de clausura del FAE 2010 la noche del 24 de marzo.
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Más detalles sobre las coreografías. La luz y no las sombras es el destino de la humanidad. Hay esperanza para todos. Evolucionar a estadios elevados es posible. De eso trata Echoes of Hope for Those Still on the Ground.
Allí, se podrá ver ciclos de vida, cómo un ángel baja del cielo, nace, crece, llega a la adultez y luego vuelve a su estado original de espíritu.
En el caso de la segunda coreografía, Journey to the One, a Tango, ésta es una especie de "radiografía" del corazón humano, en el sentido de que es cambiante y está sujeto a los vaivenes de herencia, ambiente (cultura, lo aprendido e internalizado) y voluntad.
Según nos explicó, tanto el género como la cantidad de bailarines, según como sea la "mezcla" (entiéndase si baila un hombre con una mujer, o es un solo, o un trío) envía distintos mensajes. Bueno, eso intenta hacer el grupo.
Así vemos que un grupo de bailarinas abre esta segunda parte del espectáculo. Luego, cuatro hombres (aquí se ve más acción en la danza).
Entonces, prosigue en escena en la coreografía un grupo de un hombre y dos mujeres. ¿Qué ocurre aquí? Pues nada menos y nada más que salen a relucir aspectos del corazón humano como la competencia (rivalidad también encaja), los celos, la inseguridad, la intriga, la envidia...¿Les suena familiar?
Es decir, se le sale el cobre a la gente. A la pareja, cuando está dispareja y en verdad que el amor y el bienestar común no es lo que más pesa en la relación.
Ahora bien, cuando le toca salir a escena al Dueto, lo que intenta expresar es que o se ponen de acuerdo y van en la misma dirección y les va bien o mal según si es acertado o erróneo el camino por donde transitan, pero van unidos, en equipo, o no se ponen de acuerdo nunca y halan en direcciones contrarias. Lo que debería imperar es el diálogo, pues en la vida hay sólo dos caminos: el correcto y el equivocado.
El cierre de la coreografía es de un Solo. Es la búsqueda de la razón de ser del individuo, de su misión en la vida, es autodescubrimiento, introspección, un viaje personal, necesario, impostergable, sin testigos, sin disfraces...
Verán, pues, cómo a través del maravilloso arte que es la danza, un Trío, un Dueto y un Solo irán llevando a la audiencia por situaciones distintas, que retratan al corazón humano.
La música de esta segunda coreografía está basada en ritmos de tangos (la hay de Turquía, Argentina y México).Si tú realmente amas la danza, danza. No te quedes con las ganas de hacerlo. Anda tras tu sueño. No tengas miedo. Sigue el dictado de tu corazón.
Lo anterior es lo que aconseja Nejla Yatkin, directora de la Compañía de danza NY2dance, que por primera vez se presenta en Panamá, en el Festival de Artes Escénicas y que será la responsable del espectáculo con el cual clausurará, el próximo miércoles 24 de marzo, en el Teatro Nacional.
Junto a su equipo, Karina Leiko, Emily Schoer, Ahamaud Culver, Bel Shelby y Masciel Greene, para este proyecto especial visitó la redacción de Panamá América.
Conversó con nosotros acerca de lo que significa para ella la danza como manifestación artística donde el cuerpo, usando la música como aliada, es el vehículo para transmitir emociones y calibrarlas.
Sí, las emociones como materia prima de la danza es un punto que enfatizó nuestra interlocutora en su visita a EPASA la tarde de hoy.
Luego de una sesión fotográfica con Carlos Castro, el grupo expresó su complacencia por estar en Panamá y la directora se explayó en el tema del Festival y los aportes de la danza al crecimiento humano.
Analizó el hecho de que, después de todo, ella, la danza, tiene que ver con el cuerpo, la piel. Algo que comparten gente de todas las culturas.
O sea, tal cual puntualizó, no importa quién seas, de dónde vengas, ni tu color de piel. Seres humanos somos todos, al fin.
"Todos tenemos un cuerpo. Todos tenemos huesos. Todos tenemos piel. Todos tenemos sangre. Todos tenemos emociones". Eso le ha enseñado la vida. La danza. Es una lección que no se cansa de compartir, como promotora y en cierta moda embajadora cultural de su país, Estados Unidos y en especial de su querido Nueva York, que, me atrevo a afirmar, es tan cosmopolita como Panamá.
En el diálogo con la directora de NY2dance nos explicó que han estado ensayando durante tres meses para la propuesta dancística que verán quienes vayan a la ceremonia de clausura del FAE 2010 la noche del 24 de marzo.
Mensajes
Más detalles sobre las coreografías. La luz y no las sombras es el destino de la humanidad. Hay esperanza para todos. Evolucionar a estadios elevados es posible. De eso trata Echoes of Hope for Those Still on the Ground.
Allí, se podrá ver ciclos de vida, cómo un ángel baja del cielo, nace, crece, llega a la adultez y luego vuelve a su estado original de espíritu.
En el caso de la segunda coreografía, Journey to the One, a Tango, ésta es una especie de "radiografía" del corazón humano, en el sentido de que es cambiante y está sujeto a los vaivenes de herencia, ambiente (cultura, lo aprendido e internalizado) y voluntad.
Según nos explicó, tanto el género como la cantidad de bailarines, según como sea la "mezcla" (entiéndase si baila un hombre con una mujer, o es un solo, o un trío) envía distintos mensajes. Bueno, eso intenta hacer el grupo.
Así vemos que un grupo de bailarinas abre esta segunda parte del espectáculo. Luego, cuatro hombres (aquí se ve más acción en la danza).
Entonces, prosigue en escena en la coreografía un grupo de un hombre y dos mujeres. ¿Qué ocurre aquí? Pues nada menos y nada más que salen a relucir aspectos del corazón humano como la competencia (rivalidad también encaja), los celos, la inseguridad, la intriga, la envidia...¿Les suena familiar?
Es decir, se le sale el cobre a la gente. A la pareja, cuando está dispareja y en verdad que el amor y el bienestar común no es lo que más pesa en la relación.
Ahora bien, cuando le toca salir a escena al Dueto, lo que intenta expresar es que o se ponen de acuerdo y van en la misma dirección y les va bien o mal según si es acertado o erróneo el camino por donde transitan, pero van unidos, en equipo, o no se ponen de acuerdo nunca y halan en direcciones contrarias. Lo que debería imperar es el diálogo, pues en la vida hay sólo dos caminos: el correcto y el equivocado.
El cierre de la coreografía es de un Solo. Es la búsqueda de la razón de ser del individuo, de su misión en la vida, es autodescubrimiento, introspección, un viaje personal, necesario, impostergable, sin testigos, sin disfraces...
Verán, pues, cómo a través del maravilloso arte que es la danza, un Trío, un Dueto y un Solo irán llevando a la audiencia por situaciones distintas, que retratan al corazón humano.
La música de esta segunda coreografía está basada en ritmos de tangos (la hay de Turquía, Argentina y México).Si tú realmente amas la danza, danza. No te quedes con las ganas de hacerlo. Anda tras tu sueño. No tengas miedo. Sigue el dictado de tu corazón.
Lo anterior es lo que aconseja Nejla Yatkin, directora de la Compañía de danza NY2dance, que por primera vez se presenta en Panamá, en el Festival de Artes Escénicas y que será la responsable del espectáculo con el cual clausurará, el próximo miércoles 24 de marzo, en el Teatro Nacional.
Junto a su equipo, Karina Leiko, Emily Schoer, Ahamaud Culver, Bel Shelby y Masciel Greene, para este proyecto especial visitó la redacción de Panamá América.
Conversó con nosotros acerca de lo que significa para ella la danza como manifestación artística donde el cuerpo, usando la música como aliada, es el vehículo para transmitir emociones y calibrarlas.
Sí, las emociones como materia prima de la danza es un punto que enfatizó nuestra interlocutora en su visita a EPASA la tarde de hoy.
Luego de una sesión fotográfica con Carlos Castro, el grupo expresó su complacencia por estar en Panamá y la directora se explayó en el tema del Festival y los aportes de la danza al crecimiento humano.
Analizó el hecho de que, después de todo, ella, la danza, tiene que ver con el cuerpo, la piel. Algo que comparten gente de todas las culturas.
O sea, tal cual puntualizó, no importa quién seas, de dónde vengas, ni tu color de piel. Seres humanos somos todos, al fin.
"Todos tenemos un cuerpo. Todos tenemos huesos. Todos tenemos piel. Todos tenemos sangre. Todos tenemos emociones". Eso le ha enseñado la vida. La danza. Es una lección que no se cansa de compartir, como promotora y en cierta moda embajadora cultural de su país, Estados Unidos y en especial de su querido Nueva York, que, me atrevo a afirmar, es tan cosmopolita como Panamá.
En el diálogo con la directora de NY2dance nos explicó que han estado ensayando durante tres meses para la propuesta dancística que verán quienes vayan a la ceremonia de clausura del FAE 2010 la noche del 24 de marzo.
Mensajes
Más detalles sobre las coreografías. La luz y no las sombras es el destino de la humanidad. Hay esperanza para todos. Evolucionar a estadios elevados es posible. De eso trata Echoes of Hope for Those Still on the Ground.
Allí, se podrá ver ciclos de vida, cómo un ángel baja del cielo, nace, crece, llega a la adultez y luego vuelve a su estado original de espíritu.
En el caso de la segunda coreografía, Journey to the One, a Tango, ésta es una especie de "radiografía" del corazón humano, en el sentido de que es cambiante y está sujeto a los vaivenes de herencia, ambiente (cultura, lo aprendido e internalizado) y voluntad.
Según nos explicó, tanto el género como la cantidad de bailarines, según como sea la "mezcla" (entiéndase si baila un hombre con una mujer, o es un solo, o un trío) envía distintos mensajes. Bueno, eso intenta hacer el grupo.
Así vemos que un grupo de bailarinas abre esta segunda parte del espectáculo. Luego, cuatro hombres (aquí se ve más acción en la danza).
Entonces, prosigue en escena en la coreografía un grupo de un hombre y dos mujeres. ¿Qué ocurre aquí? Pues nada menos y nada más que salen a relucir aspectos del corazón humano como la competencia (rivalidad también encaja), los celos, la inseguridad, la intriga, la envidia...¿Les suena familiar?
Es decir, se le sale el cobre a la gente. A la pareja, cuando está dispareja y en verdad que el amor y el bienestar común no es lo que más pesa en la relación.
Ahora bien, cuando le toca salir a escena al Dueto, lo que intenta expresar es que o se ponen de acuerdo y van en la misma dirección y les va bien o mal según si es acertado o erróneo el camino por donde transitan, pero van unidos, en equipo, o no se ponen de acuerdo nunca y halan en direcciones contrarias. Lo que debería imperar es el diálogo, pues en la vida hay sólo dos caminos: el correcto y el equivocado.
El cierre de la coreografía es de un Solo. Es la búsqueda de la razón de ser del individuo, de su misión en la vida, es autodescubrimiento, introspección, un viaje personal, necesario, impostergable, sin testigos, sin disfraces...
Verán, pues, cómo a través del maravilloso arte que es la danza, un Trío, un Dueto y un Solo irán llevando a la audiencia por situaciones distintas, que retratan al corazón humano.
La música de esta segunda coreografía está basada en ritmos de tangos (la hay de Turquía, Argentina y México).Si tú realmente amas la danza, danza. No te quedes con las ganas de hacerlo. Anda tras tu sueño. No tengas miedo. Sigue el dictado de tu corazón.
Lo anterior es lo que aconseja Nejla Yatkin, directora de la Compañía de danza NY2dance, que por primera vez se presenta en Panamá, en el Festival de Artes Escénicas y que será la responsable del espectáculo con el cual clausurará, el próximo miércoles 24 de marzo, en el Teatro Nacional.
Junto a su equipo, Karina Leiko, Emily Schoer, Ahamaud Culver, Bel Shelby y Masciel Greene, para este proyecto especial visitó la redacción de Panamá América.
Conversó con nosotros acerca de lo que significa para ella la danza como manifestación artística donde el cuerpo, usando la música como aliada, es el vehículo para transmitir emociones y calibrarlas.
Sí, las emociones como materia prima de la danza es un punto que enfatizó nuestra interlocutora en su visita a EPASA la tarde de hoy.
Luego de una sesión fotográfica con Carlos Castro, el grupo expresó su complacencia por estar en Panamá y la directora se explayó en el tema del Festival y los aportes de la danza al crecimiento humano.
Analizó el hecho de que, después de todo, ella, la danza, tiene que ver con el cuerpo, la piel. Algo que comparten gente de todas las culturas.
O sea, tal cual puntualizó, no importa quién seas, de dónde vengas, ni tu color de piel. Seres humanos somos todos, al fin.
"Todos tenemos un cuerpo. Todos tenemos huesos. Todos tenemos piel. Todos tenemos sangre. Todos tenemos emociones". Eso le ha enseñado la vida. La danza. Es una lección que no se cansa de compartir, como promotora y en cierta moda embajadora cultural de su país, Estados Unidos y en especial de su querido Nueva York, que, me atrevo a afirmar, es tan cosmopolita como Panamá.
En el diálogo con la directora de NY2dance nos explicó que han estado ensayando durante tres meses para la propuesta dancística que verán quienes vayan a la ceremonia de clausura del FAE 2010 la noche del 24 de marzo.
Mensajes
Más detalles sobre las coreografías. La luz y no las sombras es el destino de la humanidad. Hay esperanza para todos. Evolucionar a estadios elevados es posible. De eso trata Echoes of Hope for Those Still on the Ground.
Allí, se podrá ver ciclos de vida, cómo un ángel baja del cielo, nace, crece, llega a la adultez y luego vuelve a su estado original de espíritu.
En el caso de la segunda coreografía, Journey to the One, a Tango, ésta es una especie de "radiografía" del corazón humano, en el sentido de que es cambiante y está sujeto a los vaivenes de herencia, ambiente (cultura, lo aprendido e internalizado) y voluntad.
Según nos explicó, tanto el género como la cantidad de bailarines, según como sea la "mezcla" (entiéndase si baila un hombre con una mujer, o es un solo, o un trío) envía distintos mensajes. Bueno, eso intenta hacer el grupo.
Así vemos que un grupo de bailarinas abre esta segunda parte del espectáculo. Luego, cuatro hombres (aquí se ve más acción en la danza).
Entonces, prosigue en escena en la coreografía un grupo de un hombre y dos mujeres. ¿Qué ocurre aquí? Pues nada menos y nada más que salen a relucir aspectos del corazón humano como la competencia (rivalidad también encaja), los celos, la inseguridad, la intriga, la envidia...¿Les suena familiar?
Es decir, se le sale el cobre a la gente. A la pareja, cuando está dispareja y en verdad que el amor y el bienestar común no es lo que más pesa en la relación.
Ahora bien, cuando le toca salir a escena al Dueto, lo que intenta expresar es que o se ponen de acuerdo y van en la misma dirección y les va bien o mal según si es acertado o erróneo el camino por donde transitan, pero van unidos, en equipo, o no se ponen de acuerdo nunca y halan en direcciones contrarias. Lo que debería imperar es el diálogo, pues en la vida hay sólo dos caminos: el correcto y el equivocado.
El cierre de la coreografía es de un Solo. Es la búsqueda de la razón de ser del individuo, de su misión en la vida, es autodescubrimiento, introspección, un viaje personal, necesario, impostergable, sin testigos, sin disfraces...
Verán, pues, cómo a través del maravilloso arte que es la danza, un Trío, un Dueto y un Solo irán llevando a la audiencia por situaciones distintas, que retratan al corazón humano.
La música de esta segunda coreografía está basada en ritmos de tangos (la hay de Turquía, Argentina y México).Si tú realmente amas la danza, danza. No te quedes con las ganas de hacerlo. Anda tras tu sueño. No tengas miedo. Sigue el dictado de tu corazón.
Lo anterior es lo que aconseja Nejla Yatkin, directora de la Compañía de danza NY2dance, que por primera vez se presenta en Panamá, en el Festival de Artes Escénicas y que será la responsable del espectáculo con el cual clausurará, el próximo miércoles 24 de marzo, en el Teatro Nacional.
Junto a su equipo, Karina Leiko, Emily Schoer, Ahamaud Culver, Bel Shelby y Masciel Greene, para este proyecto especial visitó la redacción de Panamá América.
Conversó con nosotros acerca de lo que significa para ella la danza como manifestación artística donde el cuerpo, usando la música como aliada, es el vehículo para transmitir emociones y calibrarlas.
Sí, las emociones como materia prima de la danza es un punto que enfatizó nuestra interlocutora en su visita a EPASA la tarde de hoy.
Luego de una sesión fotográfica con Carlos Castro, el grupo expresó su complacencia por estar en Panamá y la directora se explayó en el tema del Festival y los aportes de la danza al crecimiento humano.
Analizó el hecho de que, después de todo, ella, la danza, tiene que ver con el cuerpo, la piel. Algo que comparten gente de todas las culturas.
O sea, tal cual puntualizó, no importa quién seas, de dónde vengas, ni tu color de piel. Seres humanos somos todos, al fin.
"Todos tenemos un cuerpo. Todos tenemos huesos. Todos tenemos piel. Todos tenemos sangre. Todos tenemos emociones". Eso le ha enseñado la vida. La danza. Es una lección que no se cansa de compartir, como promotora y en cierta moda embajadora cultural de su país, Estados Unidos y en especial de su querido Nueva York, que, me atrevo a afirmar, es tan cosmopolita como Panamá.
En el diálogo con la directora de NY2dance nos explicó que han estado ensayando durante tres meses para la propuesta dancística que verán quienes vayan a la ceremonia de clausura del FAE 2010 la noche del 24 de marzo.
Mensajes
Más detalles sobre las coreografías. La luz y no las sombras es el destino de la humanidad. Hay esperanza para todos. Evolucionar a estadios elevados es posible. De eso trata Echoes of Hope for Those Still on the Ground.
Allí, se podrá ver ciclos de vida, cómo un ángel baja del cielo, nace, crece, llega a la adultez y luego vuelve a su estado original de espíritu.
En el caso de la segunda coreografía, Journey to the One, a Tango, ésta es una especie de "radiografía" del corazón humano, en el sentido de que es cambiante y está sujeto a los vaivenes de herencia, ambiente (cultura, lo aprendido e internalizado) y voluntad.
Según nos explicó, tanto el género como la cantidad de bailarines, según como sea la "mezcla" (entiéndase si baila un hombre con una mujer, o es un solo, o un trío) envía distintos mensajes. Bueno, eso intenta hacer el grupo.
Así vemos que un grupo de bailarinas abre esta segunda parte del espectáculo. Luego, cuatro hombres (aquí se ve más acción en la danza).
Entonces, prosigue en escena en la coreografía un grupo de un hombre y dos mujeres. ¿Qué ocurre aquí? Pues nada menos y nada más que salen a relucir aspectos del corazón humano como la competencia (rivalidad también encaja), los celos, la inseguridad, la intriga, la envidia...¿Les suena familiar?
Es decir, se le sale el cobre a la gente. A la pareja, cuando está dispareja y en verdad que el amor y el bienestar común no es lo que más pesa en la relación.
Ahora bien, cuando le toca salir a escena al Dueto, lo que intenta expresar es que o se ponen de acuerdo y van en la misma dirección y les va bien o mal según si es acertado o erróneo el camino por donde transitan, pero van unidos, en equipo, o no se ponen de acuerdo nunca y halan en direcciones contrarias. Lo que debería imp