A pesar de los diferentes programas de ayuda a los estudiantes, este año, un total de 73 mil 15 jóvenes del sector público desertaron de las aulas escolares, según un informe del Plan de Ayuda nacional (PAN).
Esta cifra significa que hubo un incremento de 9 mil 335 en la cantidad de estudiantes que dejaron sus estudios, en comparación con las cifras de 2009.
El año pasado, de acuerdo con el PAN, fueron 63 mil 680 los alumnos que abandonaron sus estudios.
Mientras que para el 2008 se registró un abandono en el sistema educativo de 72 mil jóvenes.
El documento, que fue presentado por el director del PAN, Giacomo Tamburelli, en la Asamblea Nacional, refleja que los programas adoptados por el Gobierno Nacional, como la entrega de útiles escolares, bonos y la beca universal hasta el momento, no han surtido efecto.
La educación está en crisis.
Para el sociólogo Marco A. Gandásegui, más que el apoyo económico que le puedan brindar a las familias, se debe adoptar una solución de “carácter integral”, apoyando a las familias de los jóvenes con un salario de calidad.
A juicio del especialista, en la medida en que los salarios de los padres aumenten, se va a contar con familias más sólidas, lo que permitirá que los estudiantes continúen sus estudios.
Dejó claro que es evidente que la educación está en “crisis” por las políticas de los gobiernos recientes, al recortar recursos destinados a la educación, como lo son los salarios a los educadores, construcción y reparación de escuelas, entre otros.
Falta de ofertas.
El ex ministro de Educación, Juan Bosco Bernal, sustentó que la falta de ofertas educativas donde los jóvenes viven y no contar con la tecnología apropiada limita a los estudiantes a seguir con su preparación académica.
En cuanto a la entrega de recursos que ha dado el Estado, para palear la situación económica en muchos hogares, señaló que son importantes, pero que “no maduran en un año”.
Recomendó revisar aspectos como el transporte para los estudiantes que viven lejos, así como los gastos de alimentación.
Planificación.
El dirigente magisterial Luis López destacó que una de las principales causas de la deserción es que no se está canalizando los fondos para atender a los estudiantes, como es el fondo de Bienestar Estudiantil.
Sostuvo que debe haber “una supervisión” de la labor que realizan los directores de centros educativos, para que estos recursos vayan dirigidos a los estudiantes que lo necesitan y en el tiempo en que se requieren.