Nación

Desfalcos bancarios van en aumento


Los desfalcos cometidos en entidades bancarias estatales, por sus propios empleados, parecen incrementarse, y es que este año, en dos casos distintos, tanto en el Banco Nacional de Panamá como en la Caja de Ahorros, algunos de sus funcionarios han logrado apropiarse de más de 300 mil balboas en efectivo.
En el caso del BNP donde se investiga a más de 12 funcionarios, a algunos de ellos se les acusa de promover el cambio de cheques girados contra el Tesoro Nacional, por montos quizás superiores a los 250 mil balboas.
Mientras que en el caso detectado en la Caja de Ahorros, la exgerente de la sucursal séptima de esta entidad en la avenida Central, quien supuestamente actuó sola, traspasó 108 mil balboas a una cuenta que mantenía su hermano, tras ingresar al sistema de cómputo luego de obtener la clave de acceso de un oficial del banco.
Sin embargo, en este caso, un grupo de exfuncionarios de la Caja de Ahorros acusó a la administración de la entidad bancaria de despedirlos injustificadamente, tras ser involucrados en este desfalco del que aseguran no haber participado.
Aunque El Panamá América trató de conseguir la versión de la entidad, a través del departamento de Relaciones Públicas se nos informó que no emitirán comentario al respecto, recalcando que estos empleados tienen los mecanismos administrativos internos para hacer sus reclamaciones.
De acuerdo con Ramón Arias, vocero de un grupo de 11 trabajadores despedidos, quienes laboraban en la Caja de Ahorros de la Central, ellos fueron destituidos tras catalogársele como "cómplices" de un delito cometido por la ex gerente de esa sucursal, quien según Arias, cometió una lesión patrimonial utilizando cuentas inactivas.
Sin embargo, explicó Arias, la administración del banco ha puesto a estos empleados como si hubiesen cooperado con la lesión cometida por esta funcionaria, procediendo a destituirlos. "Nosotros somos funcionarios que hemos dado todo nuestro esfuerzo a la Caja de Ahorros, y hoy se nos trunca nuestra aspiración a futuro con esta barbaridad que han hecho con nosotros", enfatizó.
Indicó que no hay motivos para que a los once funcionarios se les haya tomado como causal de despido "el atentar contra el patrimonio de la institución", cuando no participaron de este delito.
"A quien haya cometido un error se le debió aplicar una acción administrativa y no mancharle su hoja de vida de esa manera", destacó. Sostuvo que el mismo reglamento establece que a ellos se les tenía que hacer una advertencia verbal o por escrito, sin embargo, se les aplicó una destitución directa.
Los funcionarios pertenecían al departamento de Operaciones, de Caja y de Servicio al cliente con 3 y hasta 25 años de servicio. Una de ellas fue destituida del cargo aun estando embarazada.
La situación de Jinet es muy peculiar: según indica se trabaja por amor a la profesión. Cuando se sale a cubrir un combate, el periódico les tramita un seguro de vida por ese viaje y asignación periodística. Sin embargo en Colombia no se tiene un seguro de vida general: No hay garantías personales para nadie. La Corte Constitucional inclusive les ha negado a los periodistas el amparo. No cuentan con tarjeta profesional porque no se les considera como una profesión, sino un oficio: como si fueran pintores, artistas u otros oficios.
Explicó que tiene escolta particular, suministrada por la Policía Nacional. Viaja en un carro blindado en medio de policías. Pese a ello su teléfono es interceptado y se le vigila más de lo normal. Solamente logra zafarse de ellos cuando cubre noticias en zonas de combate. Luego del secuestro procura mantenerse en "el punto medio", es decir, ni aparecer rodeada de los paramilitares, ni con los funcionarios del gobierno, ni con los grupos guerrilleros. Y este detalle técnico ha sido su pasaporte para mantenerse con vida. Ese es el rol del periodista. Informar con el mayor grado de objetividad posible, sin asumir posiciones personales ante los conflictos. En Colombia, actuar de forma contraria, es firmar su orden de muerte, advierte.
Con gran valentía explicó que le incomoda que las amenazas que recibe provienen de los mismos organismos de inteligencia de Colombia.
Al ser interrogada sobre el significado del periodismo se mostró identificada con la definición ofrecida por Gabriel García Márquez: "el periodismo es el mejor oficio del mundo"; Para mí es la mejor profesión y el mejor medio para mejorar un país. Los medios de comunicación son la clave para el éxito o el fracaso de las soluciones que espera cada país. Sin embargo, los periodistas no estamos conscientes de esta situación, advirtió. Los medios de comunicación tienen la fuerza de subir o bajar a un presidente. Ese poder se emplea de forma incorrecta.
Sobre sus planes futuros, Jinet indicó que desde el día en que sufrió el atentado se hizo el firme propósito de vivir cada día con intensidad, como quien sabe con certeza que cada hora es un regalo y que la vida de un periodista de Colombia es totalmente distinta a la de muchos profesionales en otras regiones del mundo. Se vive al filo de la navaja. Se acabaron las proyecciones a largo plazo. No sé en qué momento se me acabe todo lo que tengo. Esta convicción me ha servido mucho. Es mejor ir creciendo día a día e ir alimentando proyectos que crezcan día a día, afirma con voz entrecortada.
La respuesta se dio sin vacilación, como quien se lo ha preguntado muchas veces y tiene una conclusión. Al respecto indica:" Soy una mujer que ama lo que hace, que tiene una causa, que es ir progresando día a día. Poder escribir y comunicar lo que ve. Me encanta llegar a esas comunidades que forman parte de la geografía nacional. Informarle a la sociedad que esas regiones existen en el territorio colombiano y en el mundo. Soy amante del teatro... pero no me queda tiempo para disfrutarlo
Explica con orgullo que es ganadora del Premio Internacional a la Libertad de Expresión en Canadá y el Premio Mundial al Coraje Periodístico en Nueva York en octubre de 2001. Las grandes cualidades del periodista van más allá de las frías definiciones del diccionario, indicó. Ética es respetar el dolor de las personas a quien entrevistamos. Etica es no buscar favores. Es no casarse con las fuentes. La circunstancia de trasladarse a una zona guerrillera cubriendo diálogos de paz por espacio de varios años, no debe significar que se convierta en amigo de los guerrilleros. Al ser interrogada sobre su " retiro temporal" del periodismo, ante la ola de amenazas que la acechan respondió con extrema audacia: "La hora de mi tregua aún no ha llegado". Los periodistas vamos a seguir informando la verdad.
Pese a todas las amenazas, no voy a salir de Colombia, confiesa con firmeza. Le han ofrecido toda clase de oportunidades para alejarla de la tormenta. Le ofrecieron 14 asilos políticos, becas, trabajo en otros países. Aún tengo mucho que hacer por mi país. No voy a salir de Colombia porque no le debo nada a nadie. El exilio no existe para mí. Prefiero morirme en Colombia, antes de llegar a otros países a mendigar compasión o buscar trabajo. Mi trabajo es en un país llamado Colombia y mi reto es informar al mundo sobre sus luchas. Esas son mis convicciones... aún a costa de mi vida.
La opinión generalizada de los periodistas colombianos respecto a la crisis es que no existe salida pronta posible. Han pasado acontecimientos que han rebasado la copa de la soportable, y sin embargo sabemos que lo peor está por venir. Nos da mucha tristeza lo que sucede en el país. Colombia tiene muchas cosas que dar. A veces no sabemos si apostarle al diálogo o la guerra total. Si es guerra total, creo que el país quedará muy mal. Va a llegar el momento en que todo va a colapsar.
Se lamentó de la frágil memoria histórica de la opinión pública colombiana. Es una sociedad civil totalmente pasiva que se mueve según los intereses que le convengan. En Colombia somos en gran medida culpables de lo que ha ocurrido. Hay una especie de amnesia colectiva. Han olvidado lo ocurrido recientemente. Prevalece la indiferencia. Han olvidado crímenes espantosos que estremecieron a la opinión pública nacional e internacional. Los crímenes de candidatos presidenciales, las masacres de 107 campesinos en una sola noche. En estos momentos estamos conmocionados por el asesinato del Gobernador de Antioquia... pero el domingo ya no se van a acordar. Esa es la gran falla de la sociedad civil colombiana.
Según explica, su misión profesional en Panamá con un grupo de periodistas es muy alta. Está convencida de la necesidad de compartir su experiencia y que a la vez se comprenda integralmente la crisis colombiana y cómo los periodistas se han ido formando y creciendo profesionalmente. Luego de los atentados del 11 de septiembre en Nueva York, Jinet recibió invitación para compartir sus experiencias con el equipo periodístico de CNN. Fue un honor aseguró. Los periodistas mostraron especial interés para capacitarse sobre cómo cubrir hechos terroristas.


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Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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