La designación de Harry Díaz como magistrado de la Corte Suprema de Justicia, en reemplazo de José Abel Almengor, generó una nueva polémica, debido a que hay sectores que consideraron que dicho nombramiento podría violar la Constitución Política.
El presidente del Colegio Nacional de Abogados (CNA), Rubén Elías Rodríguez, consideró que el designado está imposibilitado para ejercer el cargo, debido a que las posiciones que ocupó Díaz son de mando y jurisdicción en todo el país, y adscritas directamente al Órgano Ejecutivo.
Rodríguez basó su apreciación en que Díaz, ex miembro del gobernante partido Molirena, es el actual Fiscal de Cuentas y ocupó, en diversas ocasiones, el cargo de viceministro de Finanzas encargado entre el 2009 y 2010.
Además, manifestó que el Colegio de Abogados revisará si es improcedente o violatorio este nombramiento, algo que es visto con buenos ojos por Idalia Martínez, de la Asamblea Ciudadana Democrática, quien pidió a los diputados que no ratifiquen la designación.
El catedrático Miguel Antonio Bernal fue más cauteloso al señalar que se debe hacer una revisión cuidadosa sobre si el puesto que ocupó Díaz, como coordinador legal del Despacho Superior del Viceministerio de Finanzas hasta el 2010 y que lo ayudó a ser viceministro encargado, era de mando y jurisdicción.
El martes, en horas de la noche, el Consejo de Gabinete promulgó en Gaceta Oficialque se dejaba sin efecto la Resolución del 18 de septiembre de 2009, que creó la Comisión Especial de Credenciales, integrada por miembros de la sociedad civil y el Ejecutivo, que se encargaría del examen y acreditación de los aspirantes al cargo de magistrado.
Este hecho fue calificado como un claro “desprecio” por representantes de la sociedad civil.
El vicepresidente del Capítulo Panameño de Transparencia Internacional, Carlos Gasnell, lamentó que el Ejecutivo eliminara, a través de una Resolución de Gabinete, la participación democrática y fiscalizadora de la sociedad civil en la designación de Díaz.
Esta designación hecha por el Consejo de Gabinete extraordinario tomó pocas horas, ya que desde el martes este fue el nombre que se llevó a la mesa de votación, según afirmaron fuentes del Palacio Presidencial a Panamá América.
“Se esperaba un amplio debate para escoger a la mejor persona con solvencia moral y experiencia comprobada”, dijo Gasnell.
Al paso, señaló que nuevamente prevaleció la selección de a dedo sobre personas que gozan de la “confianza” del presidente Ricardo Martinelli, pero no de la sociedad civil que espera “independencia” en las decisiones de la Sala Penal de la Corte.
Gasnell criticó que el Gobierno no aprenda de las crisis y que por aducir “inmediatez” en bienestar de la administración de justicia, desconozca acuerdos democráticos y la participación de la sociedad civil.