La segunda red más importante de narcotraficantes en la última década, fue desmantelada por las autoridades policiales panameñas, en una operación en la que se incautaron valiosas propiedades y jugosas cuentas bancarias .
La Policía Técnica Judicial (PTJ) y la Policía Nacional montaron la Operación Emperador-Davis y lograron desbaratar una extensa red de narcotraficantes, que se presume mantenía vínculos con los capos de la droga José Castrillón Henao y Benigna Walter Gil.
El fiscal de Drogas, Patricio Candanedo, informó que en la operación, ejecutada por espacio de tres meses, se logró el arresto de seis panameños y cinco extranjeros, entre ellos, los dominicanos Juan Torres López y Oswaldo Newbold; éste último se presume sea el cabecilla de la organización.
Precisó que a Torres López y Newbold se les concedió en 1986 una fianza de excarcelación emitida por un tribunal norteamericano por un monto de B/.360,000 y que luego de salir en libertad éstos se trasladaron a Panamá para ejecutar estos trabajos.
Newbold también estaría involucrado en varios secuestros realizados a raíz de la ejecución de tumbes de drogas hechos a esta organización criminal. Candanedo explicó que la organización criminal operaba en territorio panameño desde hace 10 años e ingresaba la droga de Colombia por las playas El Rompío, Santa Ana, por La Villa de Los Santos, Capira, Arraiján, Bejuco, Chame, La Chorrera, Vacamonte, Mensabé y Panamá.
El fiscal detalló que la organización era la encargada de transportar los cargamentos de droga hasta entregarla en México al Cartel de Juárez, que tenía que ocultar la droga en camiones de doble fondo con parafina.
Entre los arrestados figuran dos supervisores de los cargamentos; uno de origen mexicano y otro guatemalteco. Candanedo agregó que esta organización en los últimos meses pudo haber movido unos 1,500 kilos de cocaína por Panamá con destino al mercado norteamericano.
Se conoció que esta organización prestó sus servicios de transporte de drogas al narcotraficante José Castrillón Henao, detenido en Estados Unidos y a Benigna Walter Gil, quien mantiene un proceso por lavado de dinero proveniente del tráfico de drogas.