Nación

Desmantelan organización de narcos ligada a las FARC


Una organización de narcotraficantes colombianos, vinculada a las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), tenía como centro de operaciones Panamá, para el posterior traslado de drogas hacia Costa Rica, según confirmó ayer el Ministerio de Seguridad Pública de este país centroamericano.
Se trata de la pareja de colombianos identificados con los nombres de Miguel Ricardo Quintero y Claudia Rabelo, quienes, según las autoridades, lideraban la organización que trasegaba entre 12 y 15 toneladas anuales de cocaína hacia Europa, vía España.
Las investigaciones realizadas por las autoridades de Costa Rica, revelan que Quintero y su banda recibían embarques de cocaína en Panamá y la ingresaban a Costa Rica por aguas del Pacífico en lanchas rápidas, las cuales regresaban luego a Colombia cargadas con armamento para las FARC.
Más de tres toneladas de cocaína lograron confiscar las autoridades en Costa Rica en una residencia en el Cantón de Flores, Heredia.
Esta organización era dirigida por el colombiano Quintero, quien se desempeñaba como gerente de estación para toda Centroamérica, para lo cual había reclutado a sujetos, únicamente de nacionalidad colombiana.
El personal se encargaba de diligenciar los envíos de cocaína a Europa y armas desde Centroamérica hacia Colombia.
Indicó que el MEDUCA, a través de un acuerdo, que se tiene desde la década de 1980, da la apertura en los colegios para los jóvenes que van a viajar, ya sea por seis meses o un año.
Agregó que están inscritos en el Registro Público y en la Dirección de Ingresos, pero como ONG, es a nivel internacional donde se les da mayor fiscalización.
Indicó que desde el principio, siempre se le da un seguimiento a los participantes y ellos tienen contacto ya sea con un funcionario o un voluntario que los va acompañar durante toda su experiencia.
Sobre el caso de Glenda, Camargo aseguró que ella siempre tuvo contacto con la organización en Reino Unido, como los padres con la AFS en Panamá.
No obstante señaló que la familia que hospedaba a la niña informó que al principio estaba dando problemas de adaptación y que no quería colaborar con los quehaceres de la casa.
La primera semana que Glenda estuvo en Escocia no recibió llamada de su madre porque ese es uno de los requisitos de la organización.
Finalmente y luego de mucho insistir, Marcela habló con Glenda, quien lloró amargamente y le contó que la estaban tratando mal.
La dueña de la casa la insultaba y la carga de trabajo en el hogar era cada vez más pesada.
Marcela dijo que llamaba diariamente a AFS, preocupada por el problema y no le sabían dar respuesta.
Indicó que aunque en toda la propaganda se habla de que se tiene un contacto local, su hija llamaba a esa persona constantemente y ésta le decía que "estaba ocupada". Después de varios días de insistencia la respuesta de este contacto fue que se tomaría un café con ella.
Glenda y Marcela insistieron en que la trasladaran, pero le contestaron que "o se adaptaba o regresaba". La inversión para esto superaba los B/.5 mil.
Señaló que a pesar que la organización dice que la niña no se adaptaba, en un mes ingresó a un voluntariado vendiendo ropa para niños pobres, se metió a clases de baile y en su grupo de clases le explicaba a sus compañeros en química y matemáticas.
  • La edad de los interesados oscila entre 14 y 19 años.

  • Las empresas que reclutan tienen oficinas en todo el país.

  • Los aspirantes pueden aprender idiomas como alemán, inglés, francés, flamenco, danés, húngaro, cantonés, italiano, malayo, letón y japonés.


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Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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