Unidades antimotines de la Policía Nacional dispersaron ayer con gases lacrimógenos a residentes de las comunidades de Santa Clara, Huile, Nuevo Emperador y Zanguenga, que cerraron durante dos horas la carretera Interamericana, a la altura de Loma Cová, en demanda de que se les reparen las vías de acceso a estos lugares.
Luego del desalojo, los manifestantes se trasladaron a la Presidencia de la República en donde negociaron con una comisión nombrada por el Ejecutivo que les prometió que la rehabilitación de estas vías podría iniciarse en enero del próximo año.
El bloqueo de la Interamericana inició a las 5:20 a.m., cuando cientos de moradores de estas comunidades impidieron el paso de los vehículos, lo que motivó un descomunal tranque desde la capital hasta la ciudad de Capira.
Arturo Guevara, vocero de la comunidad, manifestó su descontento por la actitud represiva de las unidades antimotines, ya que lanzaron gases lacrimógenos sin tomar en consideración la presencia en el lugar de personas de la tercera edad y niños.
Guevara recordó que el presidente Ernesto Pérez Balladares durante su campaña de reelección prometió que cortaría la cinta inaugural de los 20 kilómetros de las carreteras de acceso a estas comunidades, que llevan ya un año de licitadas.
Por su parte, el alcalde de Arraiján, Ovidio Herrera, negó haber dado instrucciones para que los antimotines intervinieran, ya que, según dijo, "vino una orden por encima de abrir la vía a la fuerza, cuando se trataba de personas pacíficas con quienes se puede dialogar".
La comitiva de residentes que se trasladó posteriormente a la Presidencia estaba encabezada por el alcalde Herrera. En el Palacio de las Garzas fueron atendidos por el viceministro de Obras Públicas, Mario Conte, quien les prometió reparar los puntos más críticos de la carretera.
Las autoridades sostienen que la reparación de las vías de acceso a estas comunidades está incluida en un préstamo pactado con el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) que todavía no ha sido finiquitado.