Chile- Un editorial del prestigioso matutino "El Mercurio" destaca las cualidades empresariales de la presidenta Mireya Moscoso y vaticina que ésta ejecutará "un programa de amplio beneficio social", a la vez que tratará de redoblar la capacidad productiva del país, para lo cual tendrá que ajustar algunas de sus ideas a la economía liberal.
"Sus ofertas de llevar a cabo en los primeros 100 días de su gobierno una lucha frontal contra las lacras sociales constituyen, para quienes la eligieron como administradora de la nación, una esperanza de alcanzar mejores condiciones en salud, en educación, en seguridad social y en vivienda," señaló.
"En la actualidad el 40 por ciento de la población vive en la pobreza; hay cerca de 13 por ciento de desempleo y un elevado índice de corrupción," añade el editorial en uno de los diarios más antiguos de sudamérica y perenne defensor del libre mercado.
"Para lograr esos objetivos, la jefa de Estado necesitará un consenso político y un decidido apoyo empresarial. Sin embargo, no le será fácil cumplir esas aspiraciones, ya que hasta ahora no se ha manifestado partidaria de una economía liberal ni tampoco de realizar determinadas privatizaciones, sobre todo en materia sanitaria, o eliminar aranceles aplicados al sector agrícola".
A diferencia de los comentarios publicados en la prensa de Estados Unidos, El Mercurio no menciona la posibilidad de que el nuevo canciller, José Miguel Alemán, gestione con Washington nuevos acuerdos de cooperación en la lucha antidrogas o el problema de la limpieza de bases.
Por otro lado, el editorial abunda sobre la responsabilidad que recaerá al nuevo gobierno en el mantenimiento del Canal, una vez que culmine el proceso de su entrega a la plena soberanía panameña.
"A la nueva jefa de Estado," sentencia, "le corresponderá la administración del Canal de Panamá, cuyo traspaso se hará efectivo el 31 de diciembre próximo. La estratégica vía marítima constituye un decisivo aporte para la economía nacional, ya que los ingresos que genera el cuatro por ciento del tráfico marítimo mundial que se realiza a través de ella aportan a las arcas fiscales por concepto de peajes una suma cercana a 500 millones de dólares anuales.
"La nueva configuración administrativa, política y económica de la zona del Canal permitirá también efectuar inversiones en ella que alcanzarán, según cálculos aproximados, a mil 500 millones de dólares. Por eso, la administración eficiente de la vía acuática, que Panamá recibe sin deudas y con un patrimonio de dos mil millones de dólares, deberá constituir, como lo aseveró la flamante Presidenta, un hito importante de su plan de gobierno".
En tanto, el otro popular diario de la capital chilena, La Tercera, publica el primer extracto de un libro sobre el golpe que las fuerzas armadas chilenas realizaron el 11 de septiembre de 1973 contra el gobierno constitucional del presidente Salvador Allende.
Se trata del relato que presentará esta semana el general retirado Mario López Tobar, líder del escuadrón de la Fuerza Aérea chilena que atacó La Moneda.
El libro, "El 11 en la mira de un Hawker Hunter", tiene un estilo desapasionado, técnico y representa el raciocinio del general Augusto Pinochet, que el golpe fue necesario para "sanear" al país de "comunistas y otros elementos subversivos".
"Es ético atacar el mal en su raíz antes que este pueda ser algo irreparable,"apuntó en su reconstrucción de los hechos. "Sin embargo, aquí arriba, lejos de la gente, aislado del temor y de los odios desatados de toda índole, me siento triste por mi Patria".
"Estoy seguro que esto era necesario," escribe del ataque que dejó en llamas al Palacio de La Moneda donde murió Allende y varios miembros de su gobierno.
Sin embargo, López asegura en su libro que nadie murió víctima de un ataque aéreo a pesar del hecho que La Moneda aunque el palacio presidencial ardió toda la noche después de haber sido incendiado por cohetes Sura P-3.
"La Moneda fue quemada por los incendios, pero no murió nadie productos de este ataque aéreo.
Parece increíble, pero así aconteció, porque nuestra misión no fue, en ningún momento, matar gente", aseguró López..
"Pienso que estamos evitando," reflexionó, "que gente sin ética ni moral, como son todos los terroristas y guerrilleros del mundo, se adueñan del país y asesinan a miles de inocentes e indefensos sólo por el hecho de ser gente que piensa distinto. Es ético atacar el mal en su raíz antes que este pueda ser algo irreparable".
En el lenguaje que caracterizó a todos los elementos de extrema derecha en su lucha global contra la izquierda, el general continuó.
"Una operación de cáncer requiere cortar y mutilar mucho. Extirpar el mal.
¿Cuánto será necesario cortar ahora y qué tal lo hará el cirujano? Me preocupa la respuesta, aunque pienso que los mandos institucionales tienen experiencia para hacer lo estrictamente necesario y correcto".