La Policía Nacional (PN) de Panamá destruyó 986 armas de fuego, las cuales fueron decomisadas en diversos puntos del país entre 1991 y lo que va de 2008.
Las armas, entre revólveres (301), pistolas (148), escopetas (39) y subametralladoras (4) y rifles (145), fueron destruidas con una apisonadora y otras cortadas con soplete, en un acto que tuvo lugar en la sede de la Policía Nacional.
Las armas estaban en custodia de la Policía.