El director de mercados del Municipio de Panamá, Didio Carrizo, denunció que en el Mercado de Abastos se pudo detectar una serie de anomalías administrativas y financieras, ya que el 1 de septiembre del año pasado, dichas instalaciones municipales registraban una morosidad de B/.200 mil.
Según Carrizo, esta situación denota que hubo una falta de gestión y que además se detectaron personas que tenían hasta tres módulos a su nombre, y que en algunos casos procedían a realquilarlos en perjuicio de los productores.
Indicó que al llegar a este cargo solicitó un áudito, que arrojó desgreño y desórdenes cometidos por la administración anterior, como se refleja en un documento de la Contraloría General de la República en el que consta la existencia de 15 casos de anomalías.
Según el documento preparado por la Contraloría General, hay casos de concesiones de más de un módulo a un mismo contribuyente, tarjetas de morosidad, falta de control y que cuando se pidió un comentario a la administración anterior, ésta guardó silencio.
Para ayudar a dar respuestas a los productores que a diario traen sus productos desde el interior del país, se proyecta invertir unos B/.6000 para construir nuevos módulos, desarrollar programas de control sanitario con el Ministerio de Salud y corregir las fallas detectadas.
Entre los correctivos que comenzó a aplicar la actual administración del Mercado Agrícola Central, destacan la revisión de contratos de asignación y auditorías de beneficiarios para definir una política de asignación de módulos.
También se detectó, entre otras anomalías, remodelaciones sin la debida autorización de Ingeniería Municipal y los respectivos controles de la Contraloría, así como falta de un registro de entrada de autos al mercado.