Los problemas en Torrijos Carter, producto de la construcción de la segunda fase del Corredor Norte, continúan. Ayer se cumplieron 22 días de que los moradores de Torrijos Carter, Nuevo Amanecer y Mirador paralizaron los trabajos y retuvieron las retroexcavadoras, camiones de carga y palas mecánicas.
La inseguridad y los riesgos a la salud preocupa a 50 familias que residen cerca de la construcción de la obra, quienes están solicitando que les dejen 50 metros de cada lado de la servidumbre pública.
Elías Hernández, vocero del grupo de moradores afectados, explicó a Panamá América que la medida tomada por el Ministerio de Obras Públicas de crear un muro de contención de cemento y otro con árboles para crear áreas verdes y aislarlos de la autopista, le parece una completa burla para todos.
"Nosotros no queremos áreas verdes, sólo solicitamos que nos dejen la servidumbre de 50 metros por lado".
Ayer se programó una reunión para conversar con las autoridades del MOP y buscar soluciones, pero nuevamente se quedaron esperando.
Detenida segunda fase del Corredor Norte
Según normas internacionales debe existir 4.5 metros entre el muro y la primera casa y, según el MOP, se dejaron 7.7 metros.