Los 308 privados de libertad de la cárcel de Bocas del Toro pusieron fin a la huelga de hambre que duró nueve días.
La noticia la dio a conocer el director general del Sistema Penitenciario, Ángel Calderón, quien se reunió por tres horas con los reos y funcionarios de la Defensoría del Pueblo.
Calderón dijo que en el caso de una mejor alimentación que reclamaban los detenidos, la Defensoría de oficio, en conjunto con la administración del penal, serán garantes del cumplimiento en la cantidad y calidad de la comida que se les brinde.