Con una obra en la que se entrelazan la vida, pasión, muerte y resurrección de Jesucristo, los detenidos del Centro Penitenciario la Joya, conmemoraron por segundo año consecutivo la Semana Mayor, con un sentido de recogimiento espiritual.
La mencionada obra en la que actuaron 28 internos de este centro penal, revivieron por espacio de 40 minutos las escenas más representativas de esta fecha, tales como la cena con sus discípulos, el arresto, Jesús ante el calvario, Jesús ante Pilatos y Jesús ante el Concilio.
Los participantes en este drama, que son todos detenidos del centro penitenciario son miembros activos de los grupos evangélicos y cristianos.
Los reclusos estuvieron preparándose por dos semanas para la presentación del drama que contó con la dirección del padre Luis Jiménez, de la Iglesia de Fátima.
Con este tipo de actividades, se busca resocializar a los detenidos y compartir con ellos las promesas del evangelio, indicaron los organizadores de este drama, que tuvo como objetivo llevar el mensaje de Jesucristo dentro de las cárceles.
En estos días de recogimiento espiritual la sociedad panameña se activa, en todos los niveles, a conformar grupos que hacen representaciones sobre el drama del Calvario, en la que se activan los actores de la calle y que logran ambientar al público sobre todos los hechos de esa época.
La dramatización hecha por los reos de La Joya fue bien recibida por las autoridades y se considera que las mismas contribuyen a la edificación espiritual de estos hombres, que por distintos motivos se encuentran recluidos en las cárceles panameñas.
Así como las denominaciones evangélicas, en igual forma la Iglesia Católica ha dedicado parte de su trabajo clerical hacia los centros penitenciarios, una prueba de ello es la conformación de la Pastoral Penitenciaria, que funciona a nivel de Conferencia Episcopal y que está a cargo de Monseñor Rómulo Emiliani.
Incluso los mismos expertos en criminología, como es la catedrática Marcela Márquez, ha indicado que para una total resocialización del reo no sólo es necesario enseñarles un oficio para que puedan ganar un salario, sino también dedicarle parte a la vida espiritual del hombre o mujer que se haya dentro de una celda.
Por lo que se plantea que se permita una asistencia de tipo espiritual a los reos, dependiendo de cuál sea la creencia de ellos. De manera que puedan tener una total reintegración a la sociedad.
Sin embargo, el trabajo de los grupos evangelizadores no sólo se ha quedado en la parte espiritual, de parte de la Iglesia Católica, ha habido un interés, porque mejore la condición del reo en las cárceles y disminuya la mora judicial, que ha permitido de gran cantidad de reclusos que aún no han tenido un juicio.