En una operación conjunta entre las autoridades migratorias de Panamá y Costa Rica se logró la detención de 12 ilegales, en su mayoría colombianos y peruanos, en diferentes puntos de la frontera común, informó una fuente de la Policía Nacional.
En la operación, que se desarrolló en ambos lados de la frontera, se ubicó un primer grupo de 12 ilegales del lado panameño y 15 fueron detenidos en territorio costarricense, por lo que se presume fueron separados para su mejor movilización.
Precisó la fuente que los indocumentados pretendían seguir su viaje hasta México, para luego dirigirse a territorio estadounidense, pero que gracias a información suministrada por residentes en el área, se logró ubicar un primer grupo, que luego condujo a la detención del resto de los ilegales.
Trascendió que el grupo de 12 indocumentados será trasladado a la ciudad de Panamá, en donde se realizará el trámite para su deportación a los países de origen de cada uno, como lo establecen las leyes migratorias. Este es el tercer grupo de indocumentados detenido en los últimos meses por las autoridades de Migración. Se presume que el grupo de 12 logró entrar al país vía marítima y luego continuó su viaje por tierra hasta la frontera.
La pasada semana un grupo de 21 indocumentados encontrados por la Policía en Darién fue deportado a sus países. Los ilegales habían llegado por el sector de Barranquillita, Colombia, y entrado al sector de Tupisa.
Las autoridades de ambas naciones proyectan la instalación de nuevos puestos fronterizos en el área, con el objeto de detener la migración ilegal, el tráfico de drogas y autos robados, situación que es muy común debido a lo extenso de la región limítrofe. También se tiene proyectado la instalación de un sistema electrónico de vigilancia para evitar el trasiego de indocumentados y drogas, pero el alto costo del nuevo equipo ha impedido su puesta en funcionamiento.