La policía judicial costarricense incautó 33 fusiles AK-47, cinco pistolas, una granada, cuatro chalecos antibalas y municiones en un operación realizada en el sur de Costa Rica, cerca de la frontera con Panamá.
El Organismo de Investigación Judicial (OIJ) informó que el decomiso fue realizado la noche del viernes en la localidad de Río Claro de Golfito, a unos 350 kilómetros al sur de San José.
Como sospechosos fueron detenidos un nicaragüense y un panameño de apellidos Gamboa y Jiménez, quienes viajaban en un automóvil, en cuya parte trasera fue localizado el armamento. Estas dos personas fueron puestas a la orden de la Fiscalía bajo el cargo de tráfico de armas prohibidas.
Diversas fuentes consultadas no descartan que las armas provengan de Nicaragua y que estuvieran destinadas a grupos guerrilleros o traficantes de drogas colombianos. Agentes del OIJ continúan las investigaciones para determinar si hay más armas en esta zona, pues el pasado 20 de mayo se dio otro decomiso del lado panameño.
En esa ocasión, fueron incautados 45 fusiles AK-47 y detenidos el costarricense José Díaz Franco y la panameña Onilda Elena Valdez.