Tras un inicio ágil, la reunión de ayer entre la ministra de Educación y los dirigentes educadores terminó estancada en el tema del ajuste salarial.
El Plan de Retiro Anticipado Autofinanciable (PRAA) fue el primer punto de discusión. Al respecto, Molinar dijo haberle enviado a los dirigentes un resuelto, en el que les pedía nombrar representantes para la instalación de una comisión, documento que los dirigentes negaron haber recibido.
En el PRAA, ambas partes lograron un consenso. El MEDUCA instalará la comisión una vez los docentes designen a sus representantes el lunes.
Mientras que el primer intento de los educadores de instalar una comisión evaluadora para el ajuste salarial fue rechazado inmediatamente por la ministra Molinar, aduciendo que en estos momentos el MEDUCA no tiene presupuesto para un nuevo ajuste.
Ese mismo final tuvo la propuesta de una comisión para evaluar la "mal llamada" (como le dicen los educadores) transformación curricular.
Le tocó el turno al 1% del seguro educativo, que se le asigna a los docentes. Este tópico gozó de mejor suerte. Tanto la ministra como los dirigentes, acordaron reunirse en una comisión que se instalará el próximo viernes 20 de mayo para explicar el uso que, según la ley, debe dársele a este dinero.
Una segunda propuesta de ajuste salarial llegó de manos de Andrés Rodríguez, de la Asociación de Profesores de Panamá.
A juicio de Rodríguez, esta comisión no solo debe tratar el tema económico, sino también mejoras a las condiciones laborales de los educadores.
El MEDUCA se defendió diciendo que el año pasado hubo negociaciones sobre el tema, en las que estuvo presente la dirigente de la Asociación de Educadores Veragüenses, Yadira Pino.
Los docentes insistieron en conformar una comisión evaluadora de la Transformación Curricular, pero Molinar respondió que “no es el momento.”
Sin embargo, la viceministra, Mirna de Crespo, invitó a los dirigentes a reunirse en el receso de las clases para analizar los fracasos y la deserción escolar en el país.