Un jurado de conciencia compuesto por cinco hombres y tres mujeres será el encargado de dar un veredicto de inocencia o culpabilidad para los sindicados en el asesinato del agente de seguridad Iván Ariel Cedeño, perpetrado en el año de 1995, durante el asalto a la empresa de custodia de valores Brinks.
El Segundo Tribunal de Justicia inició ayer formalmente esta audiencia con la lectura de las piezas procesales y la elección del jurado de conciencia.
Durante la instrucción sumarial se estableció que Iván Ariel Cedeño colaboró con los asaltantes para que ingresaran a la empresa y sustrajeran unos B/.3 millones.
De acuerdo con el expediente, el cuerpo de Cedeño fue encontrado calcinado en el área de Pacora y se presume que fue asesinado por los miembros de la banda, luego de cometer el asalto, ya que no confiaban en él.
En las investigaciones hechas por la fiscalía se logró establecer que el asalto fue planificado durante varias semanas y que para ello los antisociales contactaron al guardia de seguridad para tener un fácil acceso a los tres niveles de seguridad con que contaba la empresa.
Por otro lado, los sindicados José Amaya y Miguel A. Cantillo optaron por un juicio en derecho bajo el argumento de solicitar a los magistrados una serie de atenuantes al momento de dictar un veredicto.
El resto de los sindicados son: Hilario Chen Quintana, Luis Garrido, Ranfis Suira, y Carlos Narváez, a quienes se les señala como miembros de una de las más importantes bandas que habrían cometido una serie de asaltos.
Los sindicados fueron condenados a más de 40 meses de prisión por su participación en el asalto contra la empresa Brinks. Durante la investigación hecha por las autoridades no se logró ubicar el dinero sustraído de la citada empresa.
Este es uno de los robos más importantes cometidos en los últimos años en la ciudad capital, junto al ejecutado contra la empresa de custodia de valores Intervault de donde se sustrajeron unos B/.4 millones.