La bienvenida que el joven recibió al llegar a Curundú fue una invitación a pertenecer a las pandillas del barrio. Tenía apenas 13 años.
Sin embargo, los valores familiares se impusieron y en lugar de aprender a cargar un arma, se instruyó sobre química y biología. Tenía una meta fija: quería ser doctor.
En El Copé de La Pintada, en Coclé, las cosas no pintaban bien, así que se mudaron a Curundú, para que Albert "construyera un puente desde los sueños hasta la realidad", como narró a Panamá América.
A pesar de las dificultades, todo marchaba bien, hasta que esas mismas pandillas que en principio le ofrecieron "poder, dinero y bienestar", incendiaron el barrio y con eso, "sus esperanzas".
"Los libros de medicina que con tanto esfuerzo compré y los medicamentos para mi insuficiencia hepática crónica se quemaron", manifestó.
Esa enfermedad, todos los años, lo mantiene de 3 a 4 meses afectado, al punto que le imposibilita asistir a la universidad y a su trabajo.
Y es que para salir adelante combina los estudios con horas de sacrificio.
Trabajó con varias empresas dedicadas al servicio de banquetes hasta que un día una señora lo recomendó en el Hotel Venetto.
"De 10: 00 p.m. a 6: 00 a.m. estoy allá (en el hotel), de 8: 00 de la mañana a 12 mediodía voy a la Universidad y después estudio y descanso", enumeró.
Cuando cuenta su día a día, su rostro va perdiendo la sonrisa. No deja de pensar que ahora, por las rivalidades entre pandillas, probablemente no llegará a ser médico.
Su actitud es conmovedora, sin contar que para entonces no habían dicho presente las lágrimas de una madre a la que el siniestro le rompió el alma.
Con lo que Albert gana y lo poco que sus padres y prima le aportan, ha logrado estudiar. Hoy cursa el quinto año.
Es un joven elocuente y no perdió la oportunidad de recordar que hace poco había comprado un libro de química de B/. 62 y otros materiales para la carrera. Todo se quemó.
Los Sánchez no tienen comida, ropa y sus hermanos, de 18 y 14 años están sobreviviendo de la caridad de los panameños.
Castañeda reveló que recientemente se descubrió a un mozo de corral que "durmió a un caballo" y cuando fue conducido a la Policía Técnica Judicial, el entrenador afectado no lo quiso acusar. Ante el galopante incremento de casos positivos la Unión de Preparadores, presidida por Moisés Henríquez, ha manifestado su malestar ante la CNC y solicitan que modifique el reglamento de carreras y se obligue al Laboratorio de Análisis de Drogas a cuantificar la droga o sustancia prohibida antes de "cantar positivo".
Pero, al parecer los entrenadores y dueños de caballos no han estado tan preocupados como debieran para revertir la situación. Al menos eso se infiere de lo manifestado por autoridades de la Junta de Control de Juegos, según las cuales, éstos no han presentado ninguna propuesta formal para que sea incluida en el reglamento
Algunos insinuaron que puede haber manipulación de las muestras dentro del laboratorio.
Salazar no cree en eso: "No me digan que la pelota está en nuestro campo; la pelota está en el campo de ustedes", señala. De momento no parece haber remedio a la vista, ya que las modificaciones al reglamento van de la mano con la aprobación del presupuesto.
"Es como tener un carro sin gasolina para moverlo", explica el presidente de la CNC, mientras el Gerente General del hipódromo se lamenta porque "es vergonzoso que en nuestra actividad esté pasando lo que está pasando".
Quizás ambos tengan razón. Pero sus expresiones fueron mejor resumidas por Bartolomé Mafla Herrera cuya yegua, Mon Etoile, salió positiva dos veces en menos diez semanas, quien señaló que si no se controla el asunto de los doping: "Esto se va prender".
Asegura que las autoridades "no hemos estado durmiendo" y que el problema es presupuestario. Dijo que la Fundación Universidad de Panamá (responsable del LAD) presentó un presupuesto de B/.66, 661.00 al año para cuantificar las sustancias.
El doctor Jerónimo Averza, Director Ejecutivo de la Fundación Universidad de Panamá, explicó a Panamá América que el proceso de cuantificación no se puede realizar en las condiciones actuales
Observó que para eso el LAD tendría que aumentar su personal, comprar más reactivos, además de que se requieren patrones especiales que tengan la misma curva.
Averza se mostró dispuesto a la realizar la cuantificación de las sustancias, siempre y cuando existan las condiciones técnicas y reglamentarias para hacerlo.