Como un “as bajo la manga en contra de sus adversarios políticos internos y sus aliados”, pretendía mantener el Órgano Ejecutivo el “informe económico” del Fondo de Inversión Social (FIS).
Este documento, que ha servido de base para las denuncias públicas contra diputados de gobierno y oposición, no tenía como fin la publicación, sino el “chantaje”.
Así lo aseguran tres diputados consultados sobre el tema; dos de gobierno y un opositor, que dieron su versión a cambio del anonimato.
Para la “misión”, el FIS contrató una consultora que, más que por su idoneidad en auditoría, se le contactó por su experiencia en inteligencia militar.
Los diputados identificaron como autores del “informe” a Carlos “Superman” Saldaña y Milton Castillo, dos ex militares.
La idea era utilizar los datos obtenidos como herramienta de disuasión contra ciertos diputados rebeldes, opositores y oficialistas.
Por alguna razón que todavía está en el terreno de la especulación, el informe fue a parar a un medio de comunicación y la estrategia perdió efectividad.
Son cientos de páginas con muchas fotografías, fotocopias de cheques, pero el texto es muy escaso, y carece de explicaciones que sustenten con eficiencia las supuestas irregularidades.
Aun así, para poder que el documento tuviese poder para chantajear, debía ostentar visos de verdad. Sobre este punto, ningún consultado habló.
En lo que sí coinciden es en que el informe, más que una auditoría en propiedad, es el resultado de “espionaje político”.
Asamblea.Según un acuerdo político de la Alianza oficialista, la Asamblea Nacional será presidida en el próximo período por un miembro del CD, a partir del 1 de julio.
José Muñoz, actual jefe de bancada de Cambio Democrático; Mario Miller, presidente de la Comisión de Credenciales y Dalia Bernal son por ahora los aspirantes.
El único que no aparece en la lista de los que supuestamente incurrieron en “manejos irregulares” con dineros del FIS es Miller. Sin embargo, tiene como antecedente haber sido expulsado del PRD, después de que se le detuvo “in fraganti”, en un supuesto acto de extorsión a un empresario español, cargos de los que después fue absuelto en juicio público.
Aunque las diferencias entre la bancada oficialista no trascienden, los diputados del Partido Panameñista se quejan por la casi “inactividad” de sus aliados del CD.
Los primeros alegan que cada iniciativa del Gobierno la tienen que sustentar y defender ellos y es poco el apoyo que reciben de sus aliados.
Estas diferencias llegaron a oídos del Ejecutivo por lo que se sugirió hacer uso del “as bajo la manga”.
Según indican los diputados consultados, cuando el informe se entregó a un medio de comunicación, llegó “mutilado”; hábilmente se excluyeron piezas, a fin de no afectar a diputados “claves”, considerados de los más “leales” al Ejecutivo o de los menos críticos de la oposición.
Antes de que se hiciera público el informe, ya se había convocado a una reunión en el Palacio de Las Garzas que encabezó el propio mandatario Ricardo Martinelli.
Uno de los asistentes al encuentro narró que, como si se tratara de una “res que llevaran al matadero”, se presentó a Tamburelli, a quien sus jefes calificaron de “morón”.
El director del FIS reconoció que “había sido un error” haber solicitado el informe; sin embargo, se le mantuvo el apoyo de parte del mandatario y del Ministro de la Presidencia. El empresario tampoco mencionó la posibilidad de renunciar al cargo.
Concluida la reunión, los diputados oficialistas salieron con la instrucción de demeritar a la consultora y recordar que sus representantes eran “militares trasnochados”.
Luego tocó el turno a los opositores del PRD. La delegación integrada, entre otros, por Leandro Ávila, Juan Carlos Arosemena y Yassir Purcait, fue atendida por el ministro Papadimitriu.
Llegaron en dos automóviles que usualmente son de uso exclusivo del Presidente de la Asamblea.
Se les “tiró la misma línea”: demeritar la idoneidad de los investigadores.
Así lo hicieron cuando llegaron al pleno legislativo y coincidieron con los oficialistas. Dedicaron más de tres horas a cuestionar la idoneidad de la consultora.
Director del FIS no envió auditoría a la Contraloría
El director del Fondo de Inversión Social (FIS), Giácomo Tamburelli, nunca remitió la auditoría que la empresa López Consultores realizó a la entidad, donde se revelaron aparentes irregularidades de parte de diputados de gobierno y de oposición.
Esto, a pesar de que el documento fue entregado a Tamburelli en octubre del año pasado, es decir, hace tres meses.
Ayer, la Contraloría General de la República inició una auditoría a la institución, luego de que el presidente de la Asamblea Nacional, José Luis Varela, la solicitara formalmente.
En las últimas dos semanas de la administración de Carlos Vallarino, la Contraloría inició una auditoría al FIS por las publicaciones de Panamá América sobre las destituciones de altos funcionarios en la entidad, entre los que figuraba Ernesto Mora; sin embargo, con el cambio de mando en la entidad fiscalizadora, la averiguación no prosperó.