Las “licencias” están de moda en la Asamblea Nacional. A través de ellas, y sin rendir explicaciones, los diputados “justifican” sus 1,511 inasistencias al Pleno entre marzo, abril y mayo de este año, y que representaron al Estado unos B/ 352,063 en salarios pagados a gente que no acudió a su principal tarea: legislar.
Todas las licencias fueron solicitadas por los diputados principales, y en la mayoría de los casos los suplentes llenaron las curules.
No obstante, los suplentes habilitados para actuar en el Pleno y los principales que no estaban en licencia, sumaron, además, 311 ausencias en las 17 sesiones que hubo en marzo, 323 en las 18 del mes de abril y 331 en las 16 que se registraron en mayo.
El secretario general de la Asamblea, Carlos Smith, justificó las ausencias por licencias argumentando que los diputados tienen que ir a sus comunidades a buscar votos para ganar las primarias de sus partidos. (ver entrevista).
Sin embargo, la cantidad de licencias solicitadas por los diputados este año no difiere mucho de la pedida en marzo, abril y mayo del 2007, cuando se registraron 1,240, en momentos en que no se disputaban elecciones primarias.
Durante este periodo del año pasado, los contribuyentes panameños pagaron B/ 288,920 a diputados titulares que no fueron a su principal centro de trabajo.
Y en los seis meses medidos por Panamá América, el Fisco Nacional pagó B/ 640,983 a diputados ausentes por licencia.
De acuerdo con Carlos Smith, para obtener una licencia los diputados solo tienen que llamar por teléfono a la Secretaría General y anunciar el tiempo en que se ausentarán de la Asamblea.
En este caso, el titular debe habilitar a sus suplentes y si estos tampoco asisten a las sesiones, entonces se les marcan las ausencias.
Los diputados principales cobran B/ 1,800 de sueldo base, B/ 3,200 de gastos de representación, mil de dieta por acudir puntualmente a las comisiones de trabajo y mil de combustible, lo que se traduce en unos B/ 233 diarios. Sus dos suplentes cobran B/ 2 mil mensuales cada uno.
Panamá América hurgó en las listas de asistencia y las actas de la Asamblea, en donde encontró que la sesión que menos diputados en licencia tuvo fue la efectuada el 1 de marzo pasado con 14 y la que más registró fue la del 13 de marzo con 39.
En esta última sesión hubo, además, 12 ausencias, que sumadas a las licencias, alcanzaron 51 diputados ausentes, o sea un 64.55% de los 79 que conforman este órgano del Estado.
Durante el mes de marzo pasado, más de 30 diputados se ausentaron al día por licencia a seis de las 17 sesiones legislativas que hubo. Mientras que más de 20 no asistieron diariamente a ocho de las 16 sesiones registradas en el mes de abril.
En mayo, más de 30 principales por día faltaron a cinco sesiones por gozar de licencia y en otras cuatro, el promedio fue superior a 20.