Las reformas de último momento al Reglamento Interno de la Asamblea Nacional dejaron al descubierto un escándalo: Todos los funcionarios electos por votación popular para el período 2004 al 2009 cobrarán sus salarios de julio y agosto, a pesar de que la Constitución los obliga a ejercer sus funciones hasta el 30 de junio del 2009. La reforma beneficia al Presidente y vicepresidentes; a los diputados, alcaldes y representantes.
Aprueban artículo al Reglamento Interno que dispone que cobrarán los meses de julio y agosto, a pesar de que en el último cambio constitucional se les recortó su período hasta el 30 de junio del 2009.