La Junta Directiva de la Caja de Seguro Social (CSS) analizará la próxima semana el informe sobre las irregularidades en el proceso de compras de equipo y medicamentos dentro de la institución, informó ayer, el miembro de este organismo y dirigente sindical, Guillermo Puga.
De acuerdo con Puga, se han separado algunos funcionarios de la institución para evitar interferencias en las investigaciones, pero hasta el momento no se han dado detalles sobre los implicados.
"La Junta Directiva está viendo las cosas con lupa y quién salga culpable en estos actos de corrupción o malversación de fondos le caerá el peso de la ley", recalcó Puga.
Indicó que las investigaciones que está desarrollando la comisión nombrada por la Junta Directiva, así como también los auditores de la Contraloría podrían concluir esta semana.
Subrayó que al concluir las investigaciones el informe será sometido a consideración de la Junta Directiva de la CSS para analizar los detalles sobre estas irregularidades denunciadas en los medios de comunicación social.
Puntualizó que todo aquel que resulte culpable por actos de corrupción o malversación de los fondos de la institución, le caerá el peso de la ley tal como se establece en el Código Civil.
La comisión investigadora está integrada por el representante de la Federación Nacional de Servidores Públicos, Jorge Quijada; un representante del gremio médico Francisco Bravo y Erasmo Pinilla del Consejo Nacional de Trabajadores Organizados.
Por su parte, el subcontralor de la República, Gustavo Pérez, aseguró que empleados de "mandos medios" están involucrados en irregularidades dentro del proceso de compras de equipo y medicamentos de la Caja de Seguro Social.
Señaló que la contraloría envió un equipo de auditores a la CSS para investigar estas supuestas irregularidades en el proceso de compra de equipo y medicamentos, pero todavía no se conocen pormenores del áudito.
Planteó que se investiga a algunos funcionarios que pedían prebendas por agilizar los cheques de personas que realizaban trabajos a la institución.
"Lo que se estaba haciendo, según tenemos entendido y no hemos podido probarlo, es que se pedía coimas por cheques que se sacaban del Seguro Social por diferentes servicios prestados a la entidad", acotó Pérez.
Precisó que todavía no ha concluido el trabajo de los auditores dentro de la CSS, por lo que no pueden decir públicamente qué arrojó la investigación.