A Flores, que sólo tenía tres meses de laborar en el Sistema Penitenciario, se le seguía una investigación administrativa por intentar acelerar el proceso de excarcelación de algunos reclusos.
Además, explicó que hace cuatro días se le había llamado la atención por haber concedido visitas irregulares a reos de alto perfil.
Sostuvo que la conducta de Flores había despertado muchas sospechas a los funcionarios del Sistema Penitenciario y se le mantenía bajo observación.
Tras su arresto, Flores fue llevado al Hospital Santo Tomás para practicarle un análisis de sangre y determinar si se encontraba bajo los efectos de alguna droga.
Luego fue remitido a la Fiscalía de Drogas, para determinar si los estupefacientes incautados eran para consumo o se podría considerar como tráfico.
A raíz de esta situación, las autoridades del Sistema Penitenciario se reunieron con todos los directores de las cárceles, en donde se les anunció que no se permitirán actos de corrupción.
Las autoridades informaron que la situación presentada con Flores es muy particular, y se analiza si éste incurrió en otras irregularidades.
Trascendió que si se determina que la droga incautada sólo era para consumo, Flores podría ser enviado a una institución para tratar su adicción.
Sin embargo, esta situación deberá ser determinada por la Fiscalía Primera de Drogas.