Como balde de agua fría cayó entre la dirigencia transportista la publicación aparecida ayer en este diario, que puso al descubierto el nombre de las personas que controlan el negocio del transporte en el país.
Los transportistas, con recorte de la noticia en manos, advirtieron que los directivos de este medio le estaban haciendo el juego al Gobierno al publicar con mala intención una información "sin mayor relevancia".
La noticia tuvo sus efectos. A medida que llegaban los dirigentes eran asediados por los periodistas y en lugar de responder a las preguntas relacionadas con el "negocio de los cupos", expresaban que era una campaña orquestada por grandes empresarios que querían el negocio.
El dirigente de la Unión de Bases de Taxis, Marcos González, en tono airado reveló que tenía un solo cupo y que era el 8T-04398. Momentos después y "escoltado" por varios de sus colegas, dijo que "tenía otro cupo que se lo había quitado el Gobierno y que daría el número después de la asamblea", pero no cumplió su palabra.
Los momentos más tensos que vivieron los periodistas fueron los minutos previos a la asamblea que se realizó en un hotel de la localidad. Allí un supuesto "transportista" gritaba constantemente: "sólo entran los fotógrafos y camarógrafos y salen de una vez. Los periodistas se quedan afuera". Minutos después se disculpó por su crudeza.