Los reos consideran que hay privilegios para unos internos y para otros no, al momento en que han pedido obtener un depósito domiciliario.
"Si no recibo la tripleterapia yo puedo ser el siguiente", dijo con frialdad y sin ningún temor de morir, Samuel Martínez, quien tiene 37 años y padece la enfermedad desde hace cinco años. El está recluido por homicidio.
Samuel permanecía junto a más de 300 internos de este pabellón en una huelga ayer, como protesta por los problemas que padecen en las cárceles todos los privados de libertad.
Comentó como su cuerpo está lleno de infecciones, y aseguró que con la tripleterapia podría durar un par de años más. No se le ha aplicado la prueba de CD-4 para determinar su fase en la enfermedad.
Por el momento, Martínez solo recibe antibióticos para la infección, recetados por el médico del centro penal.
Los detenidos con esta enfermedad terminal consideran que la cárcel está más cerca de ser su tumba.
Según datos del Sistema Penitenciario hay 80 internos en estado crítico, y entre estos hay pacientes con VIH/SIDA.
El director del Sistema Penitenciario, Carlos Landero, expresó sobre la huelga que esta fue "un rotundo fracaso". Agregó que solo estuvo apoyada por los pabellones 2, 14 y el centro penal de Las Tablas donde participaron 502 reclusos.
Landero pidió a la Fundación Amigos del Detenido que presenten propuestas.
Como Samuel, también se encuentra Jorge Credidio, quien está en etapa terminal. A él se le suspendió la tripleterapia cuando cayó preso.
Manifestó que en un año ha recaído siete veces, y que no se le da una dieta alimenticia, lo que hace más difícil sobrellevar su padecimiento.
Así mismo se encuentra Alberto Pájaro, quien hace 15 años lleva consigo el SIDA.
Sus citas para ser atendido en el Hospital Santo Tomás han sido postergadas cuatro meses y tampoco ha seguido la tripleterapia.
"He bajado de peso, me debilito, estoy deprimido", contó el detenido.
Los entrevistados aseguran que sus familias se harán cargo de ellos si logran salir.
Alex otro recluso, quien no padece ninguna enfermedad, dijo que en el pabellón todos están revueltos con los pacientes de SIDA. "No hay agua, tampoco se les brinda a los compañeros enfermos la atención que se requiere. Son seres humanos", dijo.
El otro miércoles serán atendidos los privados de libertad con SIDA para determinar su nivel de enfermedad.
El pabellón 2 del centro penal La Joya será rehabilitado para que los pacientes con SIDA tengan mejores condiciones de vida.
La Fundación de Apoyo al Detenido afirmó que la huelga fue en todos los centros penales y tuvo un 80% de éxito.