Nación

Doce mujeres protagonistas del cambio

Su emprendurismo y el apoyo irrestricto de USAID (vía GEMAS), ANAM y otros mentores les amplió el horizonte y mejoró su calidad de vida.


La mujer de hoy no es como la de otrora, que estaba casi como un ave enjaulada, que tenía que reprimir sus ansias de libertad y crecimiento personal, porque así lo dictaba la sociedad patriarcal.

 

Ella rompió las cadenas. Salió del ámbito doméstico. Hoy día se atreve a opinar, explorar, demostrar que es un ser inteligente, pensante, con talentos.

De ellas, de mujeres emprendedoras,  capaces de triunfar, queremos hablarles y exaltar sus logros.

 

En marzo, Mes de la Mujer, les presentamos a doce mujeres que se han abierto paso. 

 

Son humildes campesinas que han montado una microempresa y llevan el sustento a su hogar con el esfuerzo cotidiano.

Se han organizado como Asociación de Artesanas Rurales de Nuevo Caimitillo “Las Doce Mujeres".

 

Forman parte del grupo Zulay, Auri, Mercedes, Julia, Dolores Guevara, Carolina Ríos, Elida Ríos, Edilma, Nivia Hernández y Flor María Guerra.

A la par que gestionaron la forma de ganarse la vida honestamente y aportar a la economía familiar ellas tienen la oportunidad de ir descubriendo nuevas maneras de hacer crecer el negocio familiar-comunitario.

Ellas son de Nuevo Caimitillo, y fueron "descubiertas" por el Proyecto USAID, de desarrollo de la biodiversidad en la Cuenca del Canal, en el cual se estimula la creatividad y el uso de materiales alternativos, o sea, el reciclaje. Así vemos que hacen artesanías (bisutería y joyería) con chaquira, tagua y coco, por mencionar algunos materiales con los que trabajan.

En el éxito de ellas también tuvo un gran protagonismo ANAM, quien las capacitó y  como práctica final tenían que presentar un proyecto y fue así como ellas pensaron que era buena idea venderles agua, soda y collares de coco a los turistas que visitan el Parque Natural Metropolitano.

Comenzaron con una tienda de gazebo en febrero de 2009. Poco a poco y con una extensión de un año más por parte de USAID, que las capacitó, se está mejorando y acondicionando la tienda y se amplió la oferta del grupo de microempresarias, para contribuir a que se consolide. 

La tienda está en un punto estratégico. Como no hay transporte hay que caminar hasta ella. Se tarda una hora a pie. Por eso ellas tienen que madrugar, para poder llegar antes que los turistas; los primeros    llegan entre las 8:30 y 9:00 a.m. 

El horario de la tienda es de de 8:30 a.m. a 11:00 a.m.

Venden collares, aretes, pulseras, sortijas, dijes, gorras, sombreros...

Hacen los collares y otras artesanías con semillas del parque, del árbol Panamá, corotú, ojo de venado, de frijolillo, de material seco, del roble... También confeccionan bolsas ecológicas que venden a los turistas.

Valga señalar que en el grupo hay miembros de tres generaciones: la Sra. Julia, Edilma y Zulay (madre, hija y nieta).

La Sra. Julia, de 57 años, es jefa de familia. Tiene 10 hijos. Ocho hombres y dos mujeres. La mayor, Edilma, tiene 39 años y el menor, 18.

Edilma Monroy su hija, de 40 años de edad, fue la que la motivó a ingresar al grupo. No se arrepiente.

“Allí yo estoy con ella y mis nietos. Los acompaño. Aprenden”, comparte la Sra. Julia.

"Nada más llegó hasta tercer grado. Mi madre se desenvuelve con el grupo y se familiariza con los turistas. Yo vendo y ella cobra", dijo, por su parte, Edilma, quien está muy contenta de que su mamá tenga cómo entretenerse, a la vez que gana un dinerito que nada mal le cae.

Auri, de 42 años, es líder comunitaria y siempre le ha gustado este tipo de actividades.

Está complacida de que cada vez más mujeres en todo el mundo se atrevan a dar ese importante paso que es salir de las cuatro paredes del hogar.

Exalta la figura de la Sra.Julia, que según dijo es soporte del grupo. 

“Ella es un ejemplo. Antes era muy callada. Está aprendiendo a desenvolverse. Ahora que sus hijos han crecido y que el nido se ha quedado solo ha ocupado el tiempo para aprender”.

De Zulay podemos decirles que tiene 21 años. Es estudiante de la UAM. Estudia turismo y con las ganancias de la tienda se ayuda a pagar sus estudios. 

La Sra. Dolores Guevara,  de 59 años, por su parte, es madre de Flor María y abuela de Zulay (por la línea paterna). Ella cose las bolsas. Tiene 6 hijos.

Estas mujeres campesinas son el vivo ejemplo de que trabajar con las metas bien definidas paga  con buena moneda y de que el éxito no le cierra las puertas a nadie que sea industrioso, constante, creativo, responsable, organizado y sepa trabajar en equipo.


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540059
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América