A pesar de la demora entre una delegación y otra, los desfiles en conmemoración de los 186 años de independencia de Panamá de España, transcurrieron en completo orden ayer en el distrito de San Miguelito y en el corregimiento de Betania.
Desde tempranas horas las personas se apostaron en las aceras y calles donde pasaría el desfile, sin embargo, los largos espacios entre las escuelas participantes hacían que demorara un poco.
Tanto fue así que la lluvia no dio tregua y mojó a las delegaciones escolares, espectadores, buhoneros y pequeños comerciantes, que vendían sus productos en la avenida.
El abanderado del desfile en San Miguelito, fue el diputado Elías Castillo quien dijo sentirse honrado por la distinción que le hizo el Consejo Municipal y el alcalde Héctor Váldes Carrasquilla.
Castillo señaló que San Miguelito es un distrito pujante, especial y con mucha fuerza, que crece en población y desarrollo urbanístico.
"Pronto se construirá el segundo gran centro comercial en Los Pueblos e igualmente ya se está planeando la construcción de otro gran centro comercial en Los Andes, lo que indica que crece también en su actividad económica", dijo el diputado.
Unas 600 unidades policiales participaron a lo largo y ancho del desfile, el cual se celebró bajo un completo orden y tranquilidad, con el ritmo de tambores y redoblantes.
El Sistema Nacional de Protección Civil (SINAPROC), la Cruz Roja y la Dirección de Información e Investigación Policial (DIIP), también fueron los entes encargados de brindar seguridad a todos los presentes.
Las 11 bandas independientes que participaron del desfile cívico, no fueron motivo para entorpecer la organización del desfile.
Delegaciones como Búho de Oro, la Banda Centenario, Generación Panamá para Cristo, Belisario Porras, el Hogar, entre otras, rindieron tributo a la patria.
Así como algunos turistas disfrutan de nuestro carnaval en diversos lugares del país, otros disfrutan de las fiestas patrias. Es así como encontramos a unos turistas que venían de Los Angeles, California y dijeron que les gustaba el sonido de los tambores y los vestuarios de los estudiantes.