Mientras el sol está en todo su esplendor, el sudor corre por las frentes de los desesperados trabajadores.
El sabor de la comida se siente diferente, y al finalizar el almuerzo un intenso dolor se apodera de sus estómagos.
¿Por qué lo hacen? Algunos indicaron que el tipo de trabajo que tienen no les permite comer sentados a la mesa, porque los establecimientos donde trabajan no tienen comedores o porque no tienen tiempo de ir a sus casas y regresar a laborar, pues viven en áreas distantes.
"Comer en un parque siempre y cuando sea por elección y en un ambiente o compañía agradable no está mal, pero alimentarnos debajo de árboles, en el auto o en cualquier situación de apuro, o porque no se tiene otra alternativa puede repercutir seriamente sobre la salud."
Esto según la doctora Enitza George. Algunos científicos proponen que cuando nuestras mentes están desconectadas de nuestra alimentación, el proceso digestivo se realiza con 30% a 40% menos eficiencia.
Lo que resulta son gases, sensación de llenura, e irregularidades intestinales. Además, es más probable que la persona coma mucho más volumen de comida y calorías.
La conexión mente-cuerpo juega un papel muy importante en la habilidad del ser humano de evaluar adecuadamente cuándo se tiene hambre y cuándo se está saciado.
Usualmente esto ocurre porque la persona no tiene un lugar adecuado para almorzar o porque está muy apurada y tratando de hacer más de una cosa a la vez, como por ejemplo trasladarse de un lugar a otro mientras come en el auto.
George recomienda dos estrategias sencillas: conversar con su empleador para encontrar alternativas más adecuadas para poder almorzar pausadamente. Este es un derecho mínimo que debe tener todo ser humano.
Además, organizar su tiempo en forma más eficaz para incluir momentos específicos para almorzar. "Aún las personas más ocupadas del mundo pueden encontrar un momento de paz y sosiego para esta necesidad básica y tan importante", concluyó.
Estudios revelan que el estrés ocasiona problemas estomacales.
Esto causa afecciones como úlceras, cólicos, diarreas, gastritis.
Por ello, además de seguir una buena alimentación, es importante aprender a llevar un ritmo de vida más relajado y evitar el estrés.
El ingerir muy rápido los alimentos obliga al estómago a trabajar mucho más de lo habitual, lo que causa sensación de malestar y pesadez.
Se sugiere comer despacio, dedicando como mínimo 20-30 minutos a cada comida; y masticar bien los alimentos, pues la digestión de algunos inicia en la boca.
Los alimentos son imprescindibles para la vida. La necesidad de alimentarse ha movido a los hombres a explotar la naturaleza y a buscar las mejores maneras de usar de los otros seres vivos, fuente de su alimento.
Muchos problemas de salud se pueden evitar con una dieta adecuada.
Una dieta equilibrada debe contener el tipo y la cantidad de alimentos que el organismo requiere, dependiendo de su edad, sexo, actividad, etc.
Un hombre adulto necesita unas 3000 kilocalorías por día, mientras una mujer adulta necesita unas 2200.