La labor de la Comisión de la Verdad en Uracillo, al norte de Penonomé, provincia de Coclé, podría empezar a rendir frutos notables, luego de que este fin de semana fueran exhumados los restos del dirigente Hipólito Quintero, después de 30 años de su desaparición.
Fueron dos días de camino, investigación y travesía de parte de la comisión, a cargo del antropólogo David Martínez y su equipo de trabajo, quienes lograron el apoyo de los moradores del área.
CLAMOR POR JUSTICIA
Luego de que la Guardia Nacional se enfrentara a jóvenes guerrilleros, que en su mayoría murieron, aún sus familiares claman justicia y piden que le informen dónde están los restos de estas personas.
Los recuerdos están muy claros en los familiares de algunos de los guerrilleros que se reunieron en Natá, y una noche decidieron subir a la lejana comunidad de Huacas de Quije, rumbo al cuartel en La Yeguada, supuestamente a destruirlo.
"Fueron días muy tristes", comentaron con lágrimas en los ojos los familiares de Javier Guerra, guerrillero natariego, cuyos restos aún no han sido encontrados.
Por tal razón y por todos los desaparecidos en la época del militarismo fue creada la Comisión de la Verdad, la que investiga los hechos para dar con el paradero de los restos de los desaparecidos en esa década.
Una vez culminaron con las investigaciones en Uracillo de Penonomé, los miembros de la Comisión de la Verdad se trasladaron a la apartada comunidad de Huacas de Quije en Natá, en donde bajo las fuertes lluvias realizaron las investigaciones y conversaron con diferentes campesinos, ya de avanzada edad, que presenciaron los trágicos hechos en ese entonces.
Según el antropólogo David Martínez, es la segunda visita que efectúan a estas comunidades de Natá, en donde supuestamente murieron a manos de militares seis guerrilleros.
Martínez dijo que el apoyo de los campesinos en estas comunidades (Huacas y Quije) ha sido de mucha importancia, puesto que les han brindado datos para que determinen los sitios "donde se dieron las inhumaciones que estamos investigando en los expedientes".
¿QUE SUCEDIO?
Muchas personas, de casi 80 años de edad, que fueron testigos oculares de los hechos, señalan con mucha precisión las áreas cerca de los cafetales en Quije, en donde enterraron a dos guerrilleros, de los cuales aún se desconoce su paradero.
Informes obtenidos cuentan que en esa época un grupo de doce guerrilleros, todos jóvenes estudiantes, supuestamente viajaron hasta Natá y se dirigieron a Huacas de Quije con armas, para acabar con el cuartel en La Yeguada.
De esos doce guerrilleros, seis lograron escapar y seis murieron, de los cuales ya fueron encontrados los restos de la joven guerrillera "Linda", Dorita Moreno y su supuesto novio Eriberto Manzo.
Sin embargo, aún faltan por encontrar los restos de cuatro jóvenes: Javier Guerra, José Pimentel, Cesáreo Tejada y Daniel Mard.
Al visitar estas comunidades, específicamente en Quije, luego de conversar con algunos testigos de los hechos como los señores Santiago González y Luis González, entre otros, se vislumbran muchas teorías que motivaron a la Comisión de la Verdad y a este medio a efectuar un recorrido por las zonas en donde se enfrentaron estos guerrilleros con la Guardia Nacional.
Efectivamente, el señor Santiago González, a pesar de sus 80 años recuerda como si fuera ayer lo que pasó, y allí mismo en los cafetales nos contó qué sucedió y a cuántos guerrilleros él y otros campesinos enterraron.
"El guardia Florencio Flores, quien asesinó a los dos jóvenes que enterramos cerca de los cafetales, me envió a que le dijera dónde estaban ellos; yo no sabía para qué era y los llevé. Ellos me dieron a fumar un cigarrillo que me dio valor y finalmente, luego de la balacera que se formó, allí mismo los enterramos", contó Santiago.
Destacó que a Dorita y otro los llevaron a Huacas, donde los mataron y enterraron.
Sin embargo, Santiago desconoce el paradero de los otros dos guerrilleros que desaparecieron. Asegura que en Quije no están porque ni él ni otros los enterraron. "Sólo enterramos dos en Huacas y dos en Quije. Sí murieron dos guardias, pero sus compañeros se los llevaron", enfatizó.
No obstante, tras investigaciones y datos brindados por fuentes que prefieren que su nombre esté en el anonimato, los dos cuerpos de los guerrilleros que hacen falta es posible que estén en la comunidad de Santa Lucía de El Caño de Natá, ya que estos dos jóvenes escaparon por Barreta y según testigos, los atraparon y los asesinaron, pero no en Huacas ni en Quije.
LABORES Y PROBLEMAS DE LA COMISION
La Comisión de la Verdad señala que las investigaciones continúan, ya que es necesario esclarecer los hechos y dar con el paradero de los restos de los cuatro guerrilleros que desaparecieron en campos de Coclé.
Sin embargo, una teoría señala que el mayor Hermógenes Doens en ese tiempo sacó los restos de los jóvenes que enterró el señor Santiago González cerca de los cafetales, pero esta tesis es refutada por Santiago y otros muchos campesinos que indican que el mayor dijo: "allí están enterrados dos cuerpos de guerrilleros y nadie los ha sacado".
Por tal razón, Martínez y su equipo de trabajo demarcaron un área de 64 metros cuadrados, aproximadamente, los que serán excavados en dos semanas.
SUFRIMIENTO
"No hay nada más triste que perder a un ser querido, pero lo que es peor es no saber dónde están sus restos", indicaron con lágrimas en sus mejillas las señoras Laura y Maritza, madre y hermana del guerrillero desaparecido Javier Guerra.
Esta familia ha sufrido en carne propia la agonía, el trauma, los malos tratos de una época militar y, sobre todo, las falsas llamadas anónimas que mal informaban que Javier estaba vivo, creando alegría que se convertía en martirio una vez se comprobaba que todo era falso.
La familia de Guerra recuerda los hechos como si fuera ayer y pide apoyo para que se puedan rescatar los restos de su familiar y de los otros jóvenes que aún "no pueden descansar en paz".
Las investigaciones continúan y en dos semanas se conocerá a quién corresponden los restos de los dos jóvenes que enterraron los campesinos en Quije.
La Comisión de la Verdad también se trasladará en las próximas semanas a Santa Lucía para corroborar si en efecto allí atraparon a los otros dos guerrilleros y los enterraron. Mientras tanto, los familiares siguen clamando justicia por sus muertos.