Este centro, a pesar del paso del tiempo, se mantiene activo frente al intenso sol mañanero que forma una especie de espejismo entre las numerosas casetas que hay alrededor del Mercado Público.
Este es un lugar famoso lleno de historia que con el transcurrir de los años ha evolucionado.
Algunos consideran que la transformación del Terraplén fue para bien, pero otros indican que ha sido negativo.
Antes en esta área se vendía pescado, pero por la insalubridad, en el 2002 los vendedores fueron reubicados en el Muelle Inglés, a un costado del Mercado del Marisco donde se les habilitaron alrededor de 28 cubículos.
Los que sí quedaron, fueron los comerciantes que se dedican a vender toda clase de artículos, pero de segunda.
Es increíble, en este lugar se puede encontrar cualquier cosa. Panamá América realizó un recorrido por el área donde localizó desde artículos religiosos, como un cuadro del Cristo Redentor que tiene un costo de B/.1.50, hasta películas pornográficas.
Algunos tienen sus mercancías dentro de pequeñas casetas donde pagan a la Alcaldía de Panamá B/.2.00 por mes.
Otros, sobre mesas o esparcidos en el suelo.
Diógenes Bethancourt, uno de los vendedores, que tiene su cama al lado de las mercancías, indicó que cuando llueve todos sus productos se mojan por lo que le solicita al alcalde una caseta donde pueda guardarla.
En el Terraplén no pueden faltar las copas de vehículos de todos los modelos -hay para Toyotas y Lexus-; redes para pescar, herramientas, tornillos, llaves, focos, controles de televisión, radios, antenas, paraguas, sombreros, lentes, camisas, pantalones, utensilios para barcos y plomería, rines de bicicleta, sogas, cadenas, vidrios para ventanas, entre otros objetos, todos a módicos precios.
Antonio Yepes, otro de los comerciantes que tiene más de 24 años de trabajar en el Terraplén, señaló que antes en está área se generaba mucho dinero, pero con la salida de los norteamericanos y el traslado de los vendedores de pescado el negocio disminuyó.
¿De dónde proviene lo que venden? Esta pregunta está prohibida en el negocio. Su trabajo es sólo tener mercancía variada para ofrecer al público, recalcó.
Continuando con el recorrido, en una de las esquinas observamos a "Pellín Rodríguez" del Gran Combo de Puerto Rico. ¡Mentira! Es un señor muy parecido a este reconocido salsero de antaño.
No todo en el trayecto fue tranquilo, de imprevisto un disgustado señor, vestido sólo con un viejo pantalón adviertió que no desea que le tomen fotografías a su puesto de venta.
Más adelante ubicamos un cubículo donde ofrecen cascos utilizados por los norteamericanos durante su estadía en Panamá, botas, zapatos, larga vista, libros sobre temas políticos, fregadores, discos antiguos, máquinas de coser "Singer" del año 1930, entre otros.
En una de las esquinas se observan gorras utilizadas para las elecciones del 2004-2009 con letras impresas "H.R. Mayra Zúñiga, legisladora".
También encontramos, tal vez la barbería más antigua del Terraplén, "Valdivieso" instalada en ese sector desde hace 50 años, donde se ofrecía cortes de cabello para hombres a B/.0.50; pero ahora el precio es de B/.2.00.
Para terminar y después de saltar un enorme charco de agua llegamos al sector donde vende verduras y confeccionan jaulas para loros a B/.10.00. Estos están ubicados al final de la famosa calle Pablo Arosemena en el corregimiento de San Felipe donde una llovizna interfirió nuestras compras.
- En este tipo de comercio informal no existe ninguna regulación.En el Terraplén también se ubican fondas y bares.El panorama está acompañado por grandes edificios antiguos, la mayoría habitados.En San Alejo Bogotá, Colombia también encontramos un Mercado de las Pulgas.