La falta de puentes, las malas vías de comunicación y los efectos de la incesante lluvia provocaron ayer una nueva tragedia en la región norte de Veraguas.
Esta vez son los menores: Darío Castrellón, de 10 años, y Ramiro Castrellón, de 7, quienes al salir de la escuela debían cruzar la quebrada León en el corregimiento de Guabal, para llegar a su casa, pero fueron sorprendidos por una cabeza de agua que los arrastró y les quitó la vida.
Visiblemente afectado, Agustín Caballero, padre los niños, explicó que los cuerpos de sus hijos fueron encontrados por vecinos, que le apoyaron en la búsqueda, a unos 30 metros de distancia de donde debieron cruzar para llegar a sus casas, en la comunidad de Llanito de Guabal, distrito de Santa Fe.
Tragedias.
Dado el hecho que mantiene consternados no solo a la familia, si- no también a la comunidad de Guabal y a los educadores, ayer en horas de la noche, los cuerpos sin vida de los estudiantes fueron levantados del lugar por funcionarios del Ministerio Público y enviados a la morgue del Hospital Regional de Veraguas, para practicarles la necropsia de rigor.
Los educadores del apartado sector norte de Veraguas, volvieron a vivir la zozobra de hace más de un mes, cuando cerca de Guabal murió el educador José Domínguez y hace más de un año, en las mismas circunstancias fallecieron Yamileth Calderón, Doris Dixon y un niño de 12 años..
Ante esta nueva tragedia educadores del área y moradores solicitaron al Gobierno de turno la construcción de una carretera y en especial de varios puentes en la quebrada León para evitar que otras familias sufran pérdidas de esta índole.