La legisladora por la provincia de Darién, Haydée Milanés de Lay, solicitó ayer al gobierno que inicie las gestiones para lograr la liberación de los ciudadanos Alexis Ortiz y Domingo Samaniego, quienes permanecen secuestrados por movimientos insurgentes colombianos desde el año pasado.
Milanés de Lay aseguró que la liberación la pasada semana de Nicolás Pérez da muchas esperanzas de que Ortiz y Samaniego también puedan ser liberados sanos y salvos en un breve tiempo, si el gobierno se preocupa por conversar con quienes los tienen retenidos.
De acuerdo con la legisladora, el gobierno debe nombrar una comisión investigadora para determinar quiénes tienen secuestrados a Ortiz y Samaniego, cuyos familiares claman por ayuda.
También detalló que la situación en este caso es más preocupante porque a la fecha ningún grupo armado se ha reivindicado su secuestro y por ello las autoridades deben investigar para determinar su estado de salud y posible paradero.
Alexis Ortiz fue secuestrado el 23 de octubre de 1999 por un grupo de hombres armados que incursionó en Metetí, Darién. En esa ocasión, los insurgentes también tomaron como rehén a un trabajador del lugar, pero posteriormente éste fue dejado en libertad.
En tanto, Domingo Samaniego fue plagiado el 16 septiembre de 1999 en Canglón, Darién, cuando laboraba como capataz de la hacienda Tierra Fértil y desde esa fecha se desconoce su paradero.
Los informes iniciales señalan que Samaniego fue confundido por los insurgentes con el propietario de la finca, pero decidieron mantenerlo retenido a cambio del pago de una fuerte suma de dinero por su liberación.
A fines del pasado año el arzobispo de Darién, Rómulo Emiliani, solicitó a los grupos armados que mantienen retenidos a ambas personas que los liberen. El religioso apeló al sentido humanitario de los insurgentes, ya que ambos secuestrados no son personas de grandes recursos económicos.
La pasada semana se reportó el ingresó en las poblaciones de Boca de Tigre, Nazareth y Villanueva de unos 70 hombres y mujeres fuertemente armados que causaron alarma entre sus moradores, ante posibles ataques y asaltos.