Las autoridades tratan de ubicar a dos panameños que, presuntamente, sirvieron de contacto con la banda de colombianos que se dedicaba a robar en residencias lujosas y a personas pudientes.
Según el fiscal Auxiliar, Neftalí Jaén, se presume que los panameños fueron los que dieron la información para que atacaran y les robaran a las personas.
Ayer, el fiscal indagó nuevamente a tres de los 13 extranjeros que permanecen detenidos en la Dirección de Investigación Judicial (DIJ), bajo los cargos de robo a mano armada y asociación ilícita para delinquir.
Las investigaciones detallan que los colombianos comprarían un yate valorado en B/ 35 mil para salir de Panamá.
Entre los detenidos figuran: Sergio Herrera Carmona, Uriel Tabares, Luis Fernando Sandoval, Andrés Bernal Sánchez, Osman Enrique Valencia Ortiz, Jairo Borrero López, Edgardo Mauricio Valencia y, además, Claudia Pérez, Nanci Tangarife y Karen Villarago.
Según una fuente policial, Hillary, una de las colombianas aprehendidas durante la operación, fue puesta en libertad, ya que no se encontraron méritos para su detención.
Detalló que estos colombianos se presentaban a las residencias vestidos como judíos, cuando los dueños no se encontraban, y encañonaban a los empleados.
Además, supuestamente las colombianas eran utilizadas para enamorar a los agentes de seguridad, quienes les permitían el paso a las barriadas lujosas.
Otras de las modalidades que utilizó la banda fue transportarse en motocicletas y asaltar a las personas cuando estaban a bordo de su vehículo.
Ocho o nueve robos había cometido la banda desde que se estableció en Panamá el pasado mes de febrero.
El Fiscal Auxiliar señaló que el apartamento en el edificio Bella Park, ubicado en Bella Vista, donde fueron detenidos algunos de estos colombianos, fue cautelado hasta tanto aparezca el propietario.
También se tomará declaración a los dueños de otros apartamentos alquilados.
Durante la operación de captura, las autoridades lograron detener en el Aeropuerto Internacional de Tocumen a Borrero López, quien se dirigía hacia Colombia con parte de la mercancía robada. Por su parte, Manuel Antonio Barberena, abogado de los colombianos, denunció que sus clientes han sido torturados por unidades de la DIJ.