483 paquetes de cocaína fueron hallados en un contenedor que está de tránsito en Panamá, procedente de Estados Unidos y que se dirigía a Bélgica.
La droga estaba en 12 maletines de color negro. El contenedor transportaba sacos de papel manila.
Se presume que la sustancia fue introducida en el contenedor por trabajadores portuarios que pertenecen a organizaciones dedicadas al tráfico de drogas.
El operativo estuvo a cargo de la Unidad de Control Conjunto (UCC), integrada por organismos interinstitucionales de seguridad.