El secretario de Justicia, John Ashcroft, anunció ayer el arresto de cuatro individuos involucrados en una transacción de drogas por armas para los grupos paramilitares colombianos por un valor de 25 millones de dólares.
Tres de ellos, identificados por las autoridades como colombianos, se encuentran al parecer en San José, Costa Rica, a la espera de extradición.
En el caso, denominado "Operación terror blanco"", participaron agentes federales que filmaron secretamente reuniones en Londres, Islas Vírgenes y Panamá, en las cuales los implicados presuntamente discutían detalles de la transacción en favor de las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC).
Las autoridades creen que los sospechosos iban a entregar 25 millones de dólares en cocaína y efectivo por las armas que incluían 9,000 fusiles AK-47; lanzagranadas y casi 300,000 granadas; 300 pistolas; lanzamisiles personales; y unos 53 millones de municiones.
Asa Hutchinson, director de la DEA o agencia antidrogas de Estados Unidos, dijo que entre los sospechosos había dos colombianos: Carlos López y un individuo identificado sólo como Comandante Emilio. Junto con ellos, fueron detenidos Uwe Jensen, de 66 años, y Carlos Ali Romero Varela, de 43, ambos residentes en Houston, Texas. López, el "Comandante Emilio"" y Romero Varela se encontrarían al parecer detenidos en San José, Costa Rica.
En tanto, aquí en Panamá una fuente del Consejo Nacional de Seguridad confirmó que agentes encubiertos monitorearon una serie de reuniones realizadas por miembros de las AUC.
Confirmó que en una operación coordinada con cuerpos de seguridad ticos y norteamericanos se dio un seguimiento, paso a paso, a las actividades de los paramilitares Edgardo Fernando Blanco Puerta, conocido como el Comandante "Emilio", y Carlos López, llamado Comandante "Nato".
Precisó que en Panamá se ejecutó la coordinación de las vigilancias de las diferentes reuniones realizadas y se trata de verificar si éstos tienen cuentas en bancos panameños con fuertes sumas de dinero.
Informó que aquí ambos hombres se hacían pasar por inversionistas y se hospedaban en hoteles de lujo para no levantar sospechas. Dijo que tras recibir la alerta proveniente de Estados Unidos se montó toda una operación de vigilancia.
Pascual Cargiulo, administrador del centro de cómputos del Hipódromo Presidente Remón, que es una compañía que utiliza el sistema Autotote, el mismo objeto de la investigación en Estados Unidos, dijo ayer que los hípicos panameños pueden confiar en la seguridad y el rigor con que se maneja todo el procedimiento.
Drogas por armas se negocian en Panamá
Los irregulares se reunieron en esta capital en varias ocasiones para cerrar el trato.