La estrategia para reactivar la economía pactada entre el Gobierno y la empresa privada adolece de la fuerza necesaria para frenar la caída de la actividad económica, que durante el primer semestre de este año sólo creció un 0.9%, muy por debajo del crecimiento poblacional que fue de 1.9%. La información, contenida en el resumen ejecutivo del Centro de Investigación de la Facultad de Economía de la Universidad de Panamá (CIFE), para el primer semestre del año en curso, revela además que no hay indicios de un mejoramiento económico.
Todo lo contrario, se nota una caída en la industria, el empleo formal, los ingresos tributarios y el comercio, entre otras áreas. Esta situación, agrega el informe, coloca a la economía del país al borde de la "recesión". El documento, denominado "Actualidad Económica", plantea que la caída de la demanda, uno de los principales indicadores económicos, se debe a la disminución de la liquidez, las restricciones al crédito bancario, el bajón en las recaudaciones tributarias y las expectativas negativas provocadas por la propuesta de la Reforma Tributaria.
Agrega, que al sombrío panorama económico se sumó la caída de la demanda interna y de los servicios de exportaciones tradicionales, lo que se tradujo en el cierre de empresas, disminución del empleo en el sector formal y una incertidumbre generalizada entre productores, inversionistas y consumidores.
Pese a lo anterior, el documento examina otros factores que tuvieron un comportamiento económico "tan favorable" que han evitado una mayor caída del Producto Interno Bruto (PIB). Este comportamiento positivo se observó en las altas tasas de crecimiento trimestral de las telecomunicaciones y puertos internacionales, que llegaron al 20% cada uno. El aumento en el volumen de bienes exportados, especialmente los no tradicionales, así como el incremento de turistas, también fueron áreas que incidieron positivamente.