Los concejales de la ciudad capital exigieron a la Dirección de Migración que cumpla efectivamente con sus funciones. El representante del corregimiento de Chilibre, Vidal García, dijo que la presencia de numerosos ciudadanos colombianos, además de indocumentados de otras nacionalidades, mantiene preocupada a la población panameña.
García consideró que se debe dar mayor seguimiento a las personas desde el momento en que ingresan al país, para así determinar cuál es la causa de su estadía en Panamá, porque este es un problema que afecta la estabilidad y seguridad pública.
Ante tal preocupación, el edil propuso que la ley migratoria sea reformada y actualizada con la de otros países para la aplicación de medidas más enérgicas, estableciendo un cerco migratorio en cada frontera, terminal aéreo y puertos, para evitar el ingreso de ilegales a territorio panameño.
Abogó por mayor seguridad en la capital y un recorrido conjunto entre autoridades policiales y migratorias, al asociar una serie de secuestros, crímenes y la ola delictiva con ciudadanos extranjeros que ejercen en Panamá el delito del sicariato y la conformación de agrupaciones de malhechores.
Dijo que difícilmente se puede identificar a las personas que ingresaron legalmente al territorio panameño o si están siendo investigadas, por tanto, exigió que se dé un seguimiento profundo a estos casos.