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Editoriales panameñas vs libros electrónicos: ¿Una batalla incipiente?


El avance tecnológico en el ámbito editorial aún mantiene reticencias, a pesar de todos los avances que este ha ofrecido. La presente batalla entre las tabletas, iPads, y el Kindle han estremecido al mundo de las imprentas y está obligando a que las centenarias maquinarias dirijan su mirada al nuevo mercado. 

Opiniones y juicios van y vienen alrededor, a medida que el fenómeno de las tabletas va cobrando fuerza.  

Por un lado, Rose Marie Tapia, una de las escritoras más vendidas en nuestro país (quien alcanzó ventas de 50 mil copias al año por su obra "Roberto por el buen camino" en 2006), se siente de 18 años con la impronta tecnológica, quien admite tener un Kindle y un iPad, además de casi todas obras (17 y en ascenso) disponibles en Amazon.com. 

 

Una de sus razones, a parte de querer democratizar la lectura, es que a partir de los tres años, los libros le dan alergia. 

Por otro lado, el poeta y escritor Enrique Jaramillo Levi, de edad similar a la de Tapia, se autoproclama "chapado a la antigua", ya que prefiere los libros de papel, tanto producirlos (en sus 50 años como profesional) como consumirlos, a pesar de estar consciente que la situación cada día lo rebasa. 

Sin embargo, Rodrigo Burgos, gerente general de la Distribuidora Lewis (la cual se especializa en libros de texto para escuelas) considera que la llegada de las tabletas es similar a la de las cintas de video en relación al cine: la gente pensó que la industria desaparecería, lo que, al contrario, generó nuevos consumidores. 

 

Rose Marie Tapia no es la única que ha dado el paso hacia el avance. Su sobrina Rosa María Tapia, el escritor Alex Cantón (quien confiesa que fue el que la introdujo a este nuevo mundo), el doctor Mauro Zúñiga y Piedad Álvarez, nos comenta la escritora de La Noche Oscura, son otros de los colegas que la acompañan en esta nueva empresa. 

Una de las ventajas que goza la edición de libros digitales es el apoyo que ofrecen las redes sociales, al abaratar los costos de giras de promoción, comenta Tapia, quien invita a los que aún no lo han hecho a que den el salto (y no paso, como remarcó). 

A pesar de que sus libros electrónicos no alcanzan las 200 copias en venta (algunas en Canadá, España, Estados Unidos, México y Latinoamérica), las milenarias sumas de sus obras impresas, no la apartan directamente del mundo físico. 

 

 Sea cual sea la actitud o relación que asuman escritores y editores, la tecnología no dejará de ofrecer sus innumerables beneficios, ante la economización de recursos y la reducción del impacto ambiental que imprimir un libro conlleva. 

En un mercado en el que no es rentable la producción de una obra si esta no garantiza una venta mayor a las 3 mil copias, debido a los fletes de traslado, costos de impresión y regalías a los autores, surgen en la web plataformas sociales que permiten a cualquier persona y de manera gratuita escribir y editar un libro, tanto de manera personal, como colaborativa. 

Este es el caso de Booktype, una red social que permite al autor, novel o experimentado, ser sustentado por un grupo de editores y el programa mismo, para que lance su obra en cualquier formato electrónico existente y de forma impresa de así preferirlo. 

 

Aunque de manera incipiente, el mundo editorial digital ha dejado claro hacia dónde se dirigirán las próximas tendencias, aunque sin aún ganarle la batalla a las rotativas, a pequeños pasos, lo irá haciendo.


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788635
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América