Nación

Edwuan: ‘Quiero encontrar besar y abrazar a mi hijo’

La familia Frías Córdoba vivió las cuatro horas más largas de sus vidas, mientras esperaban la prueba de ADN practicada a una familia colonense por especialistas del Instituto de Medicina Legal y Ciencias Forenses


Claves
  • 30 partos se registraron el 3 de septiembre de 2011 en el Hospital Santo Tomás.
  • 3 de esos bebés fueron llevados de urgencia al Hospital del Niño, donde se pudo dar el cambio.
Recibirán soporte emocional para superar el trauma
  • Edna Jaramillo, de la oficina de Atención a víctimas del Ministerio Público, manifestó que ya se ha conformado una comisión para darle soporte emocional a las parejas y a los menores inmersos en este drama social.
  • Jaramillo adelantó que recibirán la asistencia de una fundación sin fines de lucro, para garantizarle a estas personas un tratamiento sicológico continuo, para que logren superar el suceso. Y esta fue una de las peticiones elevadas por el abogado denunciante en este caso, Silvio Guerra.
  • Guerra, abogado de la familia Frías Córdoba, también ha reconocido que es un caso “con situaciones que van más allá de la dimensión formal de la ley”.
  • Guerra, que casi siempre ubica sus argumentos con apego a lo jurídico, señaló que “estamos hablando de hijos, de cosas espirituales, del alma”. Incluso ha recomendado a todos los involucrados que se apeguen a la fe cristiana y a la oración.
  • El jurista adelantó que aunque la familia no busca un resarcimiento económico, sino solo conocer el paradero de su verdadero hijo, considera que se deben resarcir los daños y perjuicios ocasionados a las dos familias que han resultado afectadas, tras el error cometido al intercambiar a dos recién nacidos en la Sala de Maternidad del Hospital Santo Tomás.

La familia Frías Córdoba vivió las cuatro horas más largas de sus vidas, mientras esperaban la prueba de ADN practicada a una familia colonense por especialistas del Instituto de Medicina Legal y Ciencias Forenses que revelaría la identidad de su verdadero hijo.

A las 4:14 de la tarde de ayer, una familia y su pequeño hijo fueron trasladados por las autoridades desde la provincia de Colón al despacho superior de la procuradora general de la nación, Ana Belfon, para ser sometidos a los análisis correspondientes con el fin de determinar si este menor es el hijo de los Frías Córdoba.

 

Esta familia fue ubicada luego de que las autoridades practicaran una diligencia de inspección ocular en el Hospital Santo Tomás para solicitar los expedientes clínicos de los dos casos por revisar y ubicar las direcciones, puesto que se presumía podían ser los intercambiados, toda vez que nacieron el mismo día y con las mismas condiciones delicadas de un bebé prematuro.

La ansiedad de los padres por la larga espera fue tan evidente, que Haymara Frías, la madre del menor, tuvo que retirarse junto a su esposo para recibir atención médica, toda vez que presentaba evidentes muestras de cansancio por su estado de gravidez.

 

Edwuan Frías, padre del menor, manifestó que su deseo más profundo era encontrar, ver, besar y abrazar a su hijo. Sin embargo, confesó que tiene sentimientos encontrados por el hijo que han criado, que aman y que su esposa ha amamantado. “Será mi hijo hasta el final”, destacó.

Pasadas las 6:00 p.m., Belfon salió de su despacho e informó a los medios de comunicación que las pruebas de ADN ratificaban que los Frías Córdoba no eran los padres biológicos del menor que criaron por dos años. Sin embargo, hasta altas horas de la noche de ayer, no se dieron a conocer los resultados de la familia colonense.

Trauma infantil

 

Sobre el daño que se pudiera ocasionar a los menores que fueron intercambiados al nacer, la psicóloga clínica Lizziee López asegura que el trauma es inevitable.

Explica que a esa edad, los menores ya tienen fuertes lazos de apego hacia la figura maternal. “Este vínculo afectivo es invisible con la madre, es como un cordón umbilical, que incluso se da en casos de adopción. Con mayor razón cuando esta madre pensaba que era su propio hijo, allí el apego viene natural”, detalló López.

Por su parte, la psicóloga Leydi Martínez, quien se ha desempeñado en atenciones a menores en edad preescolar en guarderías, coincide en que será un choque muy fuerte para este niño llevarlo a una nueva familia, sin importar si aquel nuevo hogar tiene mejores condiciones de vida.

 

“No hay manera de explicarle a un niño de esta edad una situación de esta magnitud. Si estuviera un poco más grande, tal vez lograría entenderlo parcialmente, pero no a los dos años”, afirma la especialista.

Según Martínez, está también el agravante de que a esa edad, el niño no va a la escuela y su mundo circula en torno a su casa, su familia y al fuerte vínculo con su madre.

Ante este panorama, Martínez recomienda un acompañamiento para ambas familias, con un programa interdisciplinario que incluya psicólogos, terapeutas y la parte legal, con especial atención en el bienestar del menor . “Un proceso así puede durar años” , advirtió.

En todo caso, si bien es cierto que la seguridad emocional del menor prima, no deja de ser también cierto que el trauma abarca a los padres, hermanos y familiares que repentinamente están envueltos en una situación que Edwuan Frías ya calificó como “una tragedia”.

En este sentido, Beatriz Espitia, especialista en tratamiento de parejas, señala el difícil trauma paralelo que vive esta pareja chorrerana. “Pero también será terrible el trauma para la otra familia que no sospechaba nada”, explicó. Aunque advierte que si se aborda correctamente, se puede revertir el efecto.

“La fortaleza de un matrimonio se pone a prueba cuando llegan los problemas, allí es cuando se ve la unidad. Si logran sacar adelante esta terrible situación, se fortalecerán más como pareja... y ojalá así sea”, adelantó la terapeuta de familia.


fecha edicion
old id
927613
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América