Nación

EE.UU. teme que la extrema izquierda surja en Panamá

La embajadora Barbara Stephenson dijo que es necesario que el opositor PRD sobreviva a su crisis para poder darle un balance al Gobierno actual.


El caos interno del Partido Revolucionario Democrático (PRD) y las supuestas intenciones del presidente Ricardo Martinelli en desaparecer al mayor colectivo de oposición eran motivo de preocupación para la embajadora estadounidense, Barbara Stephenson.


No se trataba de un interés único por intervenir en la política criolla, sino de temores que la batalla entre políticos tradicionales diera paso al surgimiento de un movimiento de extrema izquierda en el país.


De acuerdo con los cables filtrados a Wikileaks, la embajadora Stephenson reportó el 11 de septiembre de 2009 a Washington su preocupación por el caos interno del partido opositor PRD y la posibilidad de que surja un movimiento izquierdista más extremo y polarizado en Panamá "que vea a Estados Unidos como un poder imperialista".

 

Para ese entonces el Sindicato Único Nacional de Trabajadores de la Construcción y Similares (Suntracs) ya estaba anunciando su deseo de crear su propio colectivo para participar directamente en la política nacional. A principios de este año el sindicato más grande del país dio el paso en firme y aprobó los estatutos de lo que será su partido político.


Además de la crisis interna del PRD, Stephenson alegó que el presidente Ricardo Martinelli tenía intenciones de hacer desaparecer al PRD y gobernar sin ningún tipo de fuerza opositora.


“El presidente Martinelli, como un tiburón huele la sangre, se ha movido con rapidez y fuerza para resaltar, y en algunos casos presionar a la Procuradora General para procesar presunta corrupción en los gobiernos anteriores del PRD”, dijo Stephenson.

 

Agregó que el presidente panameño comentaba en su círculo intimo que a él le gustaría destruir al PRD y gobernar sin ninguna oposición fuerte.


En el cable Stephenson notificó que ella se encontraba buscando acercamiento con miembros del PRD para “contrarrestar la percepción que la Embajada apoyaba la alianza Martinelli- Varela y que ahora se encuentra ciegamente detrás del nuevo Gobierno (percepción que Martinelli ha alimentado)”.


Diputados del mismo partido Cambio Democrático le reconocen a la Embajada que Martinelli le gustaría ver “al PRD quebrantarse y desaparecer como oposición a su propio poder político y popularidad”.

 

Estos mismos diputados reconocen que eso no sería un buen resultado para Panamá ya que “Martinelli sin oposición fuerte puede ser peligroso”, detalla el cable diplomático.


Por ello Stephenson aseveró que la continuidad de un partido de oposición que sirva de contrapeso para el “cada vez más presidencialista Gobierno de Martinelli” es de vital importancia para la política panameña.


De acuerdo a la embajadora, la disolución del PRD puede traer consecuencias de larga duración a Panamá ya que se estaría eliminando tanto la voz moderada de la izquierda como una fuerza que da balance al poder de Martinelli.

 

Sin embargo, otros diputados de la coalición gobernante le dijeron a la embajadora que no se dejara engañar por el aparente caos dentro del PRD ya que “no hay nada como un enemigo en común para reunir a una familia dividida”.


Stephenson mencionó como ejemplo que Martín Torrijos recientemente había contactado a su rival político dentro del PRD, Ernesto Pérez Balladares, para pedirle una tregua para así enfocarse en reconstruir el partido.


La embajadora es enfática en afirmar que espera que el PRD sobreviva y que la fuerza opositora en Panamá sirva de control y equilibrio.


El último reporte del Tribunal Electoral reveló que el PRD es el partido que más deserción ha tenido en los últimos tres años. En total el PRD ha perdido 81 mil 191 adherentes, aún así sigue siendo el partido más grande por membresía: 506 mil 715 inscritos a enero de 2011.


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Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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