La Corporación Financiera Nacional (CoFINA) fue cerrada desde la pasada semana con cuentas por cobrar por el orden de B/.40 millones y fuentes bien informadas dijeron que el Ejecutivo propuso su transferencia al Banco Nacional de Panamá.
Las fuentes revelaron que la semana pasada las puertas de la institución fueron cerradas y a los empleados permanentes se les envió para su casa sin que mediara una orden escrita, mientras que a los temporales se les canceló el contrato que expira el 31 de agosto.
Detalló que sólo unos ocho funcionarios tienen nombramiento permanente y que al resto no le fueron renovados los contratos, lo que ha originado un ambiente de insatisfacción e incertidumbre sobre lo que ocurrirá en la institución.
Reveló que CoFINA mantiene una cartera de préstamos por recuperar por el orden de los B/.40 millones y esa tarea le quedará a la nueva administración gubernamental que se inicia el 1 de septiembre.
Explicó que existe una propuesta para reformar la ley de CoFINA y que traspasa esta institución al Banco Nacional de Panamá, para que éste se encargue de ejecutar el cobro de las deudas.
Sin embargo, se informó que corresponderá al nuevo gobierno decidir si adopta esta decisión para tratar de recuperar los préstamos concedidos por CoFINA, muchos de los cuales se han perdido de manera definitiva.
La semana pasada funcionarios de control fiscal de la Contraloría General de la República realizaron un allanamiento a las instalaciones de CoFINA, en el cual se denunciaron serias irregularidades por parte de los empleados.
A fines del año pasado, el Juzgado Quinto Penal declaró prescrita una acción penal contra un grupo de exfuncionarios de CoFINA, a quienes se les acusaba de haber perpetrado un peculado de B/.80 millones contra esa institución.