En el mundo los océanos proveen aproximadamente 21 mil millones de dólares anuales en bienes y servicios, como productos pesqueros y en Panamá datos de la Contraloría General de la República revelan que las pesquerías generan más de 400 millones de dólares al año, pero también son el hogar de más de 210,000 formas conocidas de vida.
Es por ello que la Fundación Mar Viva hace un llamado para que volvamos a ver el mar, fuente de vida, y nos demos cuenta que, contrario a lo que se pensaba, el océano no es inagotable y que en efecto, sus recursos son finitos.
Cada vez ciertos recursos son escaso, abusos como la destrucción de hábitats, contaminación marina y terrestre, uso de artes de pesca no sostenibles, como el de arrastre, han agotado ya el 75% de las reservas pesqueras de los océanos en el mundo.
Según la directora ejecutiva de MarViva, Gabriela Etchelecu, mientras se ha creído que los océanos son inagotables, "mundialmente alrededor del 70% de las pesquerías han sobrepasado la capacidad de regeneración natural de la población”.
Actualmente hay más de 150 “zonas muertas”, zonas sin oxígeno, en el mundo por causa de la contaminación proveniente de tierra firme como fertilizantes, insecticidas, y otros químicos, convirtiendo a los mares en unos grandes basureros.
Etchelecu reiteró que se debe "hacer un uso realmente sostenible de las pesquerías, eliminar la pesca ilegal, no regulada y no declarada, impulsar la restauración de nuestros ecosistemas costeros y marinos, y velar por que las decisiones se tomen en base a información científica, tomando en cuenta factores económicos y sociales, dejando de lado intereses económicos privados o políticos".