Ocho de cada 10 niños que nacen en Panamá crecen fuera de un matrimonio civil o eclesiástico.
Para la Iglesia y los sociólogos, la falta de una firme institución del matrimonio, puede afectar el pleno desarrollo de los infantes y generar problemas sociales como delincuencia, drogadicción y violencia doméstica.
De acuerdo con datos de la Contraloría General de la República (CGR), de un total de 63 mil 645 nacimientos vivos, 44 mil 588 se dan en uniones que no gozan del beneplácito de las leyes.