Nación

El amargo sabor del abandono

Los residentes de Río Indio no pierden las esperanzas, pese a que por años han solicitado a las autoridades que destinen esfuerzos a esta región de gente trabajadora y no han recibido respuesta.


A una hora y media de la ciudad de Panamá, la comunidad de Río Indio, en el corregimiento de San Martín, no le preocupa tanto el referéndum para decidir la ampliación del Canal como las precarias condiciones sociales a las que se enfrentan.
Las calles sin pavimentar, con enormes lagunas y tramos de piedras dificultan el camino.
Además, los trabajos inconclusos de un puente vehicular es otra de las necesidades de los residentes, quienes se mantienen incomunicados.
Aproximadamente son 150 familias las que viven este calvario.
Hulalio González dice que a diario pasa una odisea, pues tiene 30 años de residir en este sector que las autoridades mantienen abandonado.
La situación empeora en esta época del año cuando las lluvias vuelven el camino intransitable. Prueba de ello, es la acumulación de lodo que se apodera de la vía.
Cuando esto ocurre, a los moradores no les queda de otra que ensillar su caballo para iniciar su largo recorrido.
Miriam Montenegro, maestra de la comunidad, contó a Panamá América que el trayecto a la escuela "es una pesadilla".
Se levanta muy temprano, para abordar un bus en la 24 de Diciembre hasta la comunidad de Carriazo, lo que le toma una hora de recorrido.
Pero, la odisea apenas comienza, pues de ahí tiene que montar un caballo para que la transporte hasta Río Indio.
Montenegro expresa que debido al mal estado de las vías de penetración llega completamente sucia al plantel.
"Que reparen esta vía es lo que más urge a la comunidad", indicó la maestra Montenegro en tono de súplica.
La única vía de acceso para llegar a la comunidad de Río Indio es un antiguo puente colgante que data de 1986 y que por su condición es una "trampa de muerte".
Actualmente existe una advertencia que prohíbe el paso a vehículos, pero los moradores arriesgan sus vidas por no contar con vías de comunicación.
A juicio de Yolanda Atencio, es un paso obligado para la agricultura del área, puesto que se despachan toda clase de alimentos, hasta automóviles con garrafones de leche.
Atencio cuenta que una vez el puente, debido a su deterioro, colapsó, cuando un grupo de personas a caballo pasaba por el lugar.
El ingeniero Adriano Ferrer, divisionario del Ministerio de Obras Públicas (MOP), señaló que para resolver el mal estado de la carretera los moradores tienen que esperar que la Autoridad Nacional del Ambiente (ANAM) y el Ministerio de Comercio e Industrias (MICI) den la autorización para extraer la materia prima del río.
Dijo que mientras no tengan el material para iniciar la obra, no se puede hacer absolutamente nada.
Según Ferrer, el MOP está anuente a apoyar a la comunidad, por lo que realizan las inspecciones de los 4 kilómetros de carretera.
"Una vez los moradores tengan la autorización para extraer el material, nosotros ponemos los equipos y revestimos el camino con la grava del río", reiteró.
También se realizan las evaluaciones con el representante de corregimiento Elías Vigil.


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Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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